El Mortirolo

martes, 2 de enero de 2007

Año nuevo, ¿ciclismo nuevo?

Comienza un nuevo año y se abre un nuevo horizonte en el ciclismo... ¿o no?. Eso es algo que, aún a día de hoy, es difícil de afirmar. Otras temporadas todos los movimientos se cerraban en diciembre y tan sólo algún rezagado de última hora conseguía trabajo en enero. Este año son aún muchos los corredores que se encuentran negociando su futuro y que están a expensas de la decisión de tribunales, asociaciones, juzgados... ¡ y hasta de equipos!. Vaya, resulta que ahora para fichar a un corredor no basta con mirar su historial, sus resultados o su proyección. Hay que estar pendiende de sus antecedentes, de sus analíticas y de lo que digan terceras personas.

Lo peor es que en esta jauría de grillos en que se ha convertido el mundo ciclista durante este invierno, los equipos no saben ni siquiera a quien han de escuchar para poder efectuar sus fichajes. Lo que dice la UCI es contrario a lo que manifiesta la justicia pero el TAS no acaba de dictar sentencia alguna que clarifique el asunto. Mientras, los organizadores se sitúan en contra de la UCI pero amenazan con no contar con corredores implicados en casos de dopaje. ¿A que suena complicado? Pues que se lo digan a Rubén Plaza, quien lleva pendiente de estas decisiones más de un mes y a quien Caisse d´Epárgne ya habría fichado de no ser por todo este jaleo deportivo judicial.

Lo que si parece claro es que 2007 puede significar el fin del UCI Pro Tour. Los de Aigle continúan aferrándose a su invento utilizando tretas que tan sólo pueden describirse con una actitud, "hipocresía". Un término ya utilizado en este blog para describir al máximo organismo internacional y que medios tan importantes como Meta2Mil también han usado para describir las prácticas de los de McQuaid. El Código Ético se desmonta por sí solo y, además, sólo ha servido para inculpar a corredores exculpados por la justicia y a su propio creador. Gran ironía, que el monstruo creado por Manolo se volviera en su contra.

Los organizadores ya han dejado claro que no quieren saber nada del Pro Tour. Este año 19 de los 20 equipos de la liga tienen plaza asegurada en las Grandes Vueltas pero no así Unibet.com, equipo belga al que de muy poco le sirve pagar la licencia Pro Tour si después no tienen, como así es, plaza asegurada en el Tour, el Giro o la Vuelta. Pero el año que viene será peor, ya que los organizadores sólo aseguran a 16 equipos plaza en sus carreras que, además, no tienen porqué pertenecer al Pro Tour.

Esto podría acabar en escisión entre UCI y organizadores - algo parecido a lo que sucedió en el basket europeo hace un par de años cuando los mejores equipos se desligaron de la FIBA-. Sin embargo, dudo que la sangre llegue al río ya que la última palabra la tendrán los equipos. Si las grandes figuras siguen al lado de la UCI y deciden cambiar Tour, Giro y Vuelta por Alemania, Estados Unidos y Polonia, los suizos habrán ganado la batalla. En cambio, si sucede lo que es más lógico y los equipos continúan prefiriendo estar en las mejores carreras, en las que tienen una gran historia y en las que han hecho grandes a los mejores corredores, la UCI tendrá que ceder y tendrá que abandonar el Pro Tour, un invento que podría haber funcionado si se hubiera pensado en algo más que en el dinero, se hubiera escuchado a los organizadores, se hubiera reducido el número de equipos y si los ascensos y descensos se hubieran existido.

Y por si fuera poco cuatro equipos profesionales, Fuerteventura, LPR, Aurum Hotels y Eco Petrol aún no saben si podrán estar en las carreteras el año que viene. El máximo organismo internacional ha castigado a equipos que cuentan con varios de los implicados en la Operación Puerto y al no ser que den marcha atrás tendrá que ser el TAS el que asegure a los conjuntos su presencia en la categoría profesional.