El Mortirolo

lunes, 30 de abril de 2007

La Lieja del bostezo

En una de las Liejas más tácticas que se recuerdan, el italiano Danilo Di Luca consiguió el triunfo en la Doyenne, completando de este modo los tres títulos en la Semana de las Árdenas. La carrera resultó bastante aburrida para el aficionado. Todos los grandes se marcaban desde muchos kilómetros antes a San Nicolás, el lugar donde finalmente los primeros espada mostraron su verdadero nivel.

Mucho antes, se había formado la escapada del día, formada por Remy di Gregorio, Jan Kuyckx, Unai Etxebarría y Vasily Kyrienka. Los cuatro llegaron a contar con casi veinte minutos de diferencia respecto al pelotón pero en ningún momento llegaron a inquietar a ninguno de los capos de la prueba valona. Kuyckx fue el primero en ceder. El belga de Landbouwkrediet quedó descabalgado incluso antes de La Redoute, la subida donde solía comenzar a decidirse la prueba años atrás.

Y claro, digo solía porque después de lo de ayer cualquiera se atreve a afirmar que La Redoute es la subida decisiva que acostumbrábamos a contemplar años atrás. El bielorruso Kyrienka fue el siguiente en quedar descolgado. Por detrás, comenzaba el movimiento en un lugar mítico para los valones, ayer ultrajado por los grandes de hoy en día que pasaron de puntillas por el repecho que ha encumbrado a tantos campeones. Ayer, los encargados de dar lucimiento a esta subida fueron Stefan Schumacher, Carlos Barredo, Karsten Kroon, Vincenzo Nibali y Cedric Vasseur. Todos buenos ciclistas, alguno como Schumacher de primer nivel. Aún así, resulta sorprendente que los Bettini, Di Luca, Valverde, Boogerd, Ricco, Rebellin, Schleck, Cunego o Kessler no movieran el árbol mucho antes. Todos, absolutamente todos, decidieron usar el freno de mano y desconectarlo a dos kilómetros de meta. Lo preciso para jugársela en San Nicolás. Las carreras de ciclismo recuerdan cada vez más a las competiciones de velocidad en pista. Esperar hasta el final y que gane el más rápido o, si hay suerte, el más listo

Bettini fue el primero en intentarlo en las calles de Ans. Valverde, el más fuerte en el día de ayer, saltó a su rueda pero, aprovechando el parón producido por el reagrupamiento, saltaban Franck Schleck y Danilo Di Luca. Por detrás, se quedaron todos mirando al murciano, otra vez. Claro, él podía ser el ciclista con mejores piernas en el día de ayer pero no podía responder a todos los ataques. David López intentó recortar distancias, aunque sin éxito. Por delante, el luxemburgués Frank Schleck se desgastaba en favor de su líder Danilo Di Luca - no, que no estoy loco- y, justo cuando la diferencia parecía insalvable, saltaba Valverde por detrás. En 500 metros dio caza al de CSC y recortó la distancia respecto al de Spoltore hasta los tres segundos. Pero amigo, esto no es una prueba por etapas y da igual llegar a tres segundos que a tres horas.

El de Caisse D´Epárgne volvía a fallar tácticamente. El murciano debió atacar tras dar caza a Bettini, sino observen la repetición los que tengáis la carrera en el pc o en cd. Antes del ataque de Schleck Valverde tenía unos pocos metros de distancia respecto al grupo, los justos para irse por delante y que el resto de favoritos se quedaran mirando entre sí, buscando uno que les llevara hasta la rueda del Bala. También podrían haber saltado a por él... pero ésa era la opción de Valverde ayer y no esperar a que le llevaran en el trenecito. Se nos ha ido la temporada de Clásicas y el resumen no es muy alentador para el amante del espectáculo. San Remo, Flandes, Roubaix, Flecha Valona y Lieja han estado marcadas por el conservadurismo. Sólo queda esperar que esto cambie en 2008.

viernes, 27 de abril de 2007

More Turbulent Waters

Los acontecimientos en la que podríamos denominar Operación Puerto 2 "El regreso" se continúan sucediendo de un modo atropellado. Las noticias que llegan eran difíciles de prever hace sólo un par de meses. Sinceramente, llegué a pensar que esta mala pesadilla era cosa del pasado y que el ciclismo había superado, por fin, el penúltimo de los baches que separan a este deporte del aficionado. Pero lo que más me está soprendiendo es el trato que el asunto está teniendo en la prensa española. Es decir, ninguno. Parece que nadie quiere arriesgarse a sacar a la palestra un tema tan espinoso que, además, puede afectar a muchos de los primeras espadas de los conjuntos españoles. Sin embargo, aunque en España nos empeñemos en darle la espalda, la Operación Puerto está virando como un boomerang y pronto podría volverse en contra de muchos. En Italia, Bélgica, Holanda, Alemania o Francia ya lo saben. Nosotros no. Nos hemos limitado a contar la suspensión de Basso pero ningún medio se atreve a contar lo que muchos temen ya en estos momentos.

La verdad es que está la cosa muy fea, que diría más de uno. Antes de la Lieja Bastogne Lieja de este domingo, habrá una reunión entre UCI, organizadores y equipos donde se pondrán las cartas sobre la mesa y se hablará claro de lo que se persigue en esta nueva oleada antidopaje. A muchos les ha tocado las narices que sólo unos pocos paguen por los pecados de tantos y la bondad mostrada por la Guardia Civil a la hora de elucubrar asociaciones no parece ser la seguida desde el extranjero, ni con Ullrich ni con Basso.

El CONI está dispuesto a remover cielo y tierra con tal de encontrar los nombres de todos los culpables y, en ese afán de levantar el subsuelo de Eufemiano, podrían caer más nombres de los esperados. Sin embargo la complejidad del universo Puerto es tal, que ni los más expertos en la materia son capaces de acertar hasta donde llega esta trama. Por un lado están los 49 nombres ya conocidos, por otro los nombres de corredores que no han sido culpados oficialmente pero que todos conocen y, por último, corredores que aún no han sido nombrados y que podrían salir a la luz con esta nueva investigación. El ejemplo de este último grupo es Luca Paolini. El Liquigas no había sido relacionado hasta el momento con todo el escándalo pero, ahora, el CONI ha solicitado sus muestras de ADN para compararlas con la sangre de las bolsas de Madrid. Basso, Scarponi y Caruso, los otros tres corredores italianos envueltos, ya habían sido relacionados hace tiempo.

No está siendo este final de abril el mejor mes para ser ciclista profesional. El ambiente en los equipos tiene que ser aterrador. Más de uno estará rezando para que no caiga la piedra sobre su tejado, ya que en estos momentos cualquiera podría ser relacionado con el dopaje. Si en Italia deciden abrir nuevas vías, como muy bien me habéis apuntado en comentarios, este año igual tiene que salir el Giro con aficionados. Y la última es que una comisión "Don Limpio" visitará Madrid para convencer a los políticos españoles y al juez instructor para que reabra de nuevo el caso.

miércoles, 25 de abril de 2007

Rebellin se vuelve a coronar en las Árdenas

Hoy he disfrutado siguiendo la Flecha Valona que ha realizado Alejandro Valverde. El murciano no ha ganado pero al menos ha dado muestras de que, cuando se lo propone, él mismo puede abanderar el ciclismo ofensivo que tanto reivindicamos en este tipo de Clásicas. Es curioso que Davide Rebellin se haya llevado la prueba utilizando la táctica que tan mal resultado dio a Valverde el pasado domingo en la Amstel Gold Race. Sin embargo, en cierta manera es lógico. En las estrategias de carrera tan importante es el despliegue de éstas, como el desconocimiento, o falta de atención, que tu rival tiene ante ellas. En las postrimerías de Amstel todos conocían a la perfección los movimientos de Valverde. Cada uno de sus rivales sabían su punto débil y, por tanto, como neutralizar el peligro del Bala.

En esta ocasión, Rebellin ha ganado a lo Valverde. Esperando su momento, confiando en tener la suerte de que le llevaran hasta las faldas del Muro protegido dentro del pelotón. Il Piadoso es un seguro en este tipo de pruebas, no en vano ya venció en Huy en 2004, año del triplete mágico en las Árdenas con victorias en el Cauberg y Lieja además de Flecha Valona. Sin embargo, a pesar de todo esto, a pesar de mostrar en esta temporada que no le pesan sus 36 años – segundo en Paris – Niza-, a pesar de su gran final de Amstel Gold Race, a pesar de su maillot de líder del Pro Tour... hoy no era la rueda más vigilada. Davide ha soltado a todos en Huy y ha logrado holgadamente una importante victoria para él y su equipo.

¿Podría haber aguantado Valverde su rueda si no se hubiera cascado tanto en los kilómetros previos? Me da igual, para qué engañarnos. Alejandro ha hecho lo que tenía que hacer y, aunque sea un topicazo, las carreras son así; unas veces se gana y otras se pierde. Al menos queda la impronta dejada ante los mejores clasicómanos del mundo. Es más, gracias a lo de hoy, es probable que Valverde puede volver poner en práctica su sistema amarrategi, ya que ahora sus contrincantes saben que el Caisse D´Epárgne es capaz de mucho más, no sólo de esperar a que lo lleven a la victoria. La estrategia llevada a cabo entre Alejandro y Quim ha sido de pizarra. Los corredores han seguido al dedillo lo establecido esta mañana en Charleroi antes de partir. No estaría mal que el domingo en Lieja repitieran la jugada, no la misma pero sí similar.

Danilo Di Luca y Kim Kirchen también merecen un reconocimiento, ya que han estado muy activos durante los últimos kilómetros. El italiano ha preferido salir al ataque, incluso cuando el final de Huy le va a las mil maravillas. Las relativas sorpresas han sido Robert Gesink y John Gadret. El joven holandés se ha clasificado séptimo y el francés octavo. Gadret fue una de las revelaciones en montaña del pasado Giro, hasta que se cayó y se partió la clavícula. El ciclocrossman tendrá una nueva ocasión de brillar en Italia en la próxima corsa rosa.

Y doblete de Gerolsteiner en Las Árdenas, después de que Schumacher venciera en Amstel. ¿Le tocará el domingo el turno a Wegmann? Improbable pero bastante está consiguiendo un equipo con muy buenos líderes pero con unos gregarios que dejan mucho que desear.

martes, 24 de abril de 2007

Turbulent waters

Lo que es el ciclismo. La UCI se ha pasado varios meses amenazando a los corredores implicados en la Operación Puerto, obteniendo siempre como respuesta la mayor pasividad posible en el seno de equipos, corredores y organizadores. Sin embargo, en cuanto ASO ha abierto la boca, declarando que no permitiría la presencia de Eufes en sus carreras -al menos hasta que se esclareciera todo el asunto- las consecuencias no se han hecho esperar. Con esto queda claro lo que todo el mundo ya sabe: en este deporte quien manda es el Tour, no la UCI.

Hasta ahora, sólo la Federación Alemana de Ciclismo había decidido actuar en torno al Caso Puerto pero, vaya usted a saber por qué, el CONI - Comité Olímpico Italiano- ha decidido tomar cartas en el asunto. Marca se hacía eco de la noticia en su versión imprenta y el semanario Interviú anunciaba que la fiscalía de Bérgamo se está movilizando para conseguir los permisos necesarios para viajar a España y recoger muestras de sangre de las bolsas incautadas con el objetivo de compararlas con el ADN de Ivan Basso - se supone que también con el de Giampaolo Caruso-.

Las reacciones no se han hecho esperar. Aún cuando nada es oficial, Discovery Channel ha decidido apartar de su disciplina a Ivan Basso, su fichaje estrella que aterrizó en Texas a bombo y platillo. Bruyneel y la cúpula directiva del conjunto americano han actuado de manera rápida e, incluso, ya está confirmado que Basso no partirá mañana en la Flecha Valona ni tampoco el próximo domingo en Lieja. No se sabe cuando volverá a competir, ni siquiera si volverá a hacerlo. De momento, anuncian que es una decisión tomada consensuadamente entre el propio corredor y Bruyneel pero no habría que olvidar que Flecha Valona y Lieja son pruebas organizadas por ASO, la misma empresa que rechaza a los Puertos en el Tour. ¿Tienden la mano a Prudhomme desde DSC?

La decisión puede calificarse de muchas formas pero nunca de esperada, al menos para este humilde blogger. Cuando Basso firmó por los americanos todo hacía indicar que la cúpula del equipo protegería a su corredor estrella e iría de su mano hasta el Tour de Francia. Estaba claro que habría muchas piedras en el camino y que contar con Basso significaría tener que enfrentarse a la UCI, a algunos organizadores e, incluso, a varios equipos. Por eso, sorprende que a la primera dificultad seria surgida, Bruyneel haya decidido desentenderse y dejar a Basso en el cuarto oscuro, esperando a que todo se aclare. Si el italiano es finalmente absuelto volverá a la disciplina del equipo pero mientras no se aclare todo, algo que puede llevar meses, parece que en Discovery actuarán de Pilatos y se lavarán las manos si el corredor es acusado o encontrado culpable. Ya se sabe, a ASO hay que tenerles contentos. Y la presunción de inocencia otra vez al carajo. Está claro que todo este asunto no acaba hasta que Basso no ceda el ADN, pero ¿por qué no puede el italiano estar corriendo mientras tanto? ¿Y si después es encontrado inocente? Lo de siempre.

lunes, 23 de abril de 2007

Schumacher con preaviso

Poco, o nada, debería sorprender a los expertos en ciclismo la victoria ayer de Stefan Schumacher en la Amstel Gold Race. El alemán lleva mucho tiempo bordándolo y dando muestras de ser un ciclista de primer nivel. Tan sólo le faltaba conseguir una gran victoria en una de las Clásicas de primera fila y, aunque Amstel no sea un Monumento, la prueba holandesa cumple con este requisito. Su fracaso en Telekom queda ya lejos, más valdría al resto de grandes echar un vistazo al palmarés de este corredor de veinticinco años. Schumacher fue el único ciclista capaz de vencer en dos generales de pruebas Pro Tour en la temporada 2006. Eso sí, Polonia y Benelux, las dos vueltas con menor caché de la liga. Además, alzó los brazos en dos etapas en el pasado Giro de Italia. Especialmente brillante fue su victoria en la ciudad belga de Namur. El de Gerolsteiner atacó en las rampas de la Ciudadela de la localidad valona, sacando en línea de meta unos pocos segundos a Chechu Rubiera, probablemente uno de los mejores corredores bajo la lluvía de los últimos años. Lluvía como la que caía ese día en Namur. Personalmente, me sorprendió tanto ese final de etapa que en mi visita el pasado mes de septiembre a tierras belgas, no pude evitar acercarme a Namur y ver de primera mano la Ciudadela.

El desarrollo de la Amstel Gold Race siguió el guión marcado por los equipos con hombres rápidos, sobre todo Caisse D´Epárgne. Una fuga permitida con corredores nada peligrosos en la lucha por la victoria final, un ritmo apacible para los favoritos e ir consumiendo kilómetros y cotas hasta llegar a la parte final. El primer corredor importante en mover el árbol fue Jens Voigt. El alemán buscó dinamitar el pelotón desde lejos pero el terreno aún era favorable al control que Caisse imponía por detrás. No tuvo suerte CSC ayer, ya que Franck Schleck, vencedor el pasado año en el Cauberg, se dió un costalazo justo cuando se comenzaba a decidir la prueba. Aún así, el luxemburgués fue capaz de contactar de nuevo con el pelotón, con la inestimable ayuda de su coche, y finalizar en el segundo grupo. Schleck tendrá oportunidad para resarcirse en Flecha y Lieja.

El encargado de volar en mil pedazos el pelotón sería Stefan Schumacher, el alemán arrastró con él a la flor y nata de la prueba. Su compañero "Tintín" Rebellín, Paolo Bettini, Michael Boogerd, Danilo Di Luca y Matthias Kessler eran los únicos que resistían en cabeza una vez coronado el Keutenberg, junto al Cauberg la cota más mítica en la Amstel Gold Race. Insisto en que por delante estaban los corredores esperados por todos. Quizá sólo se echaban en falta a Samuel Sánchez, con gripe toda la semana y a Franck Schleck que seguramente pagaba las consecuencias de su caída. Gerolsteiner contaba con superioridad numérica en cabeza, un factor a la postre decisivo, pero no podía fiarse ante la calidad de los contrincantes. De los siete, Rebellin y Di Luca ya sabían lo que era vencer en el Cauberg en la Amstel y Kessler lo había logrado el año pasado en el Tour de Francia. De Bettini y su capacidad como clasicómano se ha dicho todo, Boogerd estaban ante su última oportunidad de repetir victoria en su prueba predilecta y Valverde era la rueda más vigilada por todos. ¿ Se podía considerar que Schumacher estaba un peldaño por debajo de sus compañeros de escapada ? Ni mucho menos. Es fácil decirlo después de la resolución de la etapa pero no era necesario esperar a ésta para colocar a Schumi al mismo nivel que sus compañeros de fuga.

El desenlace fue de libro. Schumacher atacó aprovechando la superioridad de Gerolsteiner, todos se quedaron mirando para que por delante, el alemán alzará los brazos en la cima del Cauberg. Tal y como sucedió en Gante - Wevelgem, Rebellin completó el doblete. Si en Bélgica fue T-Mobile, en Holanda ha sido Gerolsteiner, el equipo triunfador. Valverde acusó al final su esfuerzo para conectar con el grupo de favoritos, ya que le falló la colocación. El murciano tuvo que hacer un gran esfuerzo para no perder rueda con los primeros y ese gasto de energía acabó pagándolo en el Cauberg, donde no pudo responder a los ataques de sus rivales. De todos modos, él y su equipo deberían replantearse su estrategia de cara a la Lieja del próximo fin de semana, ya que si Quim no consigue estar con él, Valverde pierde muchos enteros en sus opciones de victoria.

No quiero acabar sin dar unos breves apuntes: Francisco Torrella se impuso ayer en el Memorial Inguanza, puntuable para la Copa de España y Said Haddou hizo lo propio en el Tro Bro León, una especie de París - Roubaix en versión mini.

Los españoles vuelven a Flandes

Cuando tan sólo faltan dos días para que dé comienzo De Ronde, podemos decir que estamos ante una de las ediciones de la prueba flamenca que más interés ha despertado en España. El hecho de que varios corredores de nuestro país acudan a Brujas con intenciones de llegar más allá del segundo avituallamiento, es algo relativamente moderno. El Tour de Flandes es, sin ningún lugar a duda, la prueba que por historia peor se ha dado a los ciclistas españoles. Sólo un dato sirve para ilustrar esta sentencia tan tajante: ni uno solo de los nuestros ha sido capaz de clasificarse entre los diez primeros en alguna de sus ediciones. En los dos últimos años, Juan Antonio Flecha ha conseguido ser decimosegundo, lo que le ha valido el sobrenombre del "Flandrien español".

Sin embargo, esta temporada, aún sin contar con uno de los grandes favoritos para la victoria final, los aficionados españoles podemos presumir de contar con varios corredores dispuestos a dar la cara y a luchar por conseguir de una vez por todas, una clasificación entre los diez primeros de esta carrera. La representación española estará encabezada por Juan Antonio Flecha, al catalán le corresponde tal honor por sus, ya mencionadas, actuaciones en esta carrera. Pero, precisamente en estas dos últimas ediciones, Juan Antonio ha demostrado que es un corredor al que le van mucho mejor otras pruebas como Gante - Wevelgem o Paris - Roubaix, en donde ya ha conseguidos sendos podios. A su lado, estará Óscar Freire Gómez, que afronta De Ronde con máximas aspiraciones. Ya saben, carácter de ganador: yo si voy, lo hago para ganar, sino me quedo en casa. Lo que pase después es otra historia pero el cántabro llega a Brujas en uno de sus momentos más dulces desde que es corredor profesional y decir eso de alguien que ha ganado tres mundiales y dos San Remos, son palabras mayores. Está claro que Flandes no es su prueba predilecta, ni por condiciones ni por la experiencia acumulada en los muros, pero insisto en que estamos ante uno de los mayores fenómenos en la historia del ciclismo español y no conviene apostar en su contra, pues ya ha demostrado que su grandeza reside en haber conseguido muchas de sus victorias cuando no era el gran favorito.

La tercera baza para los españoles es la de Fran Ventoso. Otro cántabro que llega tierras flamencas dispuesto a dar un puñetazo sobre la mesa. No será tan vigilado como Flecha o Freire pero, tal y como ha demostrado las últimas semanas, no se encuentra muy por debajo de la pareja de Rabobank. Sus tres victorias en Castilla y León, donde además logró buenas clasificaciones en montaña y en la crono, le convierten en uno de los tapados de De Ronde. ¿Opciones? Ni ídea. Es difícil juzgar a un corredor que no ha participado en ninguna de las pruebas previas a la gran ronda flamenca y que, además, levanta dudas acerca de si podrá resistir los 259 kilómetros de carrera con los mejores. Sin embargo, eso es lo que Fran y Matxín han tratado de mejorar esta temporada; el fondo. ¿Por qué no podemos estar ante un auténtico flandrien? El domingo la carretera le pondrá en su sitio y ojalá éste sea delante.

Otra pareja, en este caso de Caisse D´Epárgne, completa la lista de destacados en Flandes. Los dos jóvenes, los dos formados bajo el regazo de Manolo Sáiz, los dos murcianos. Luis León Sánchez y José Joaquín Rojas serán los encargados de mostrar el maillot negro y rojo de los de José Miguel Echávarri, dirigidos en Flandes por el francés Yvon Ledanois. Ninguno de los dos llega en su mejor momento a la ronda, aunque los motivos en uno y otro caso son bien distintos. Sánchez llega a última hora, sustiyendo al ruso Alexei Markov. No ha preparado estas pruebas, ya que ha centrado el inicio de temporada en las pruebas por etapas, dejando a un lado estas carreras en las que tan buen futuro tiene. Una pena, porque su gran actuación en La Panne el año pasado hacía presagiar un gran flandrien. Físicamente lo tiene todo para brillar en estas carreras, tan sólo le falta la confianza y la motivación tan necesaria en las Clásicas. Por su parte, Rojas sí que había preparado Flandes pero un inoportuno incidente le apartó de los entrenamientos durante una semana y le rompió el ritmo de cara a su gran objetivo del año. No llega a tope pero sí dispuesto a seguir conociendo una prueba que tiene entre ceja y ceja para el futuro.

viernes, 20 de abril de 2007

La enésima tontería del ciclismo

Le cyclisme ne peut pas se permettre de laisser partir sur le Tour
les coureurs cités dans l'affaire si la suspicion n'est pas levée
Christian Pruddhomme, Director del Tour de Francia


La entrevista publicada por el diario L´Equipe, en la que el director de la Grande Bouclé se ha atrevido a decir estas palabras, no hace más que confirmar la locura que vive el ciclismo hoy día. El único deporte del mundo en que se hace caso omiso a la presunción de inocencia, el único espectáculo en que las órdenes judiciales no tienen valor alguno, el único show en que los actores son culpables antes de comenzar su actuación.

El francés ha cedido a las presiones de determinados grupos deportivos y, por supuesto, de la mismísima UCI. Cuando se celebró la reunión entre organizadores y UCI a principio de temporada, nos preguntábamos el motivo de que los suizos hubieran cedido tan fácilmente ante las exigencias de ASO. Unibet, a pesar de su licencia Pro Tour, no participaría en muchas de las consideradas pruebas de primer nivel pero el máximo organismo se rendía ante el poder de las Grandes Vueltas, sobre todo el Tour.

Finalmente, les ha tocado a todos ceder ante las presiones externas de los demás grupos. La entrevista de Pruddhomme se puede resumir en una sóla palabra: Hipocresía. ASO ha invitado a alguna de sus carreras a equipos con corredores con pasado oscuro, incluso Tinkoff estará en la salida de la Lieja el próximo fin de semana. Entonces, ¿por qué en el Tour no puede haber implicados en la Operación Puerto y sí en el resto de carreras? Pero es que aún me parece más grave que se impida competir a corredores sin sanción alguna, exculpados por un tribunal y absueltos de toda culpa.

Que sí, que el dóping existe, que es muy malo... pero ¿alguien se ha parado a pensar cómo funcionan los sistemas democráticos?, ¿alguien sabe que no se puede inculpar a nadie hasta que se demuestren sus actos? La presunción de inocencia al carajo. Me parece tercermundista que tengamos que seguir aguantando que los corredores sean los que tengan que probar su inocencia. Señores, si tan claro tienen que se han dopado, que prueben su culpabilidad, que les sancionen con dos años y caso cerrado. Sin embargo, esto es lo que no se puede hacer; dejar corredores en casa sin sanción alguna, volver a vivir el esperpento del año pasado.

Espero que por una vez, los corredores se subleven y no permitan esta cacicada. Basso, los equipos italianos, españoles y belgas tienen mucho que decir. En su mano está.

jueves, 19 de abril de 2007

Una semana valle

A pesar de que las competiciones no cesan y que continúa habiendo carreras profesionales en diversos países, nos encontramos en una especie de semana valle, continuación de la gran semana flamenca y antesala de las Árdenas. Los grandes guardan vigilia esperando una de las partes más importantes en su temporada. Amstel, Flecha Valona y Lieja son Clásicas que, aún siendo pruebas de un día, se adaptan a la perfección a las cualidades de muchos de los mejores vueltómanos. Valverde, Cúnego, Di Luca - al de Spoltore se le conoce por ser clasicómano pero teniendo en cuenta su Giro 2005 le incluyo aquí- o Franck Schleck - Alpe D´Huez 2006- están ante el primer gran reto del año.

Pero, como suele ser habitual, incluso en semanas valle como esta, el ciclismo sigue siendo gran protagonista. Bélgica, Estados Unidos y Francia ponen las carreras de esta semana, hasta podríamos incluir España si contásemos el Cinturón de Mallorca. En Bélgica, en el Gran Premio Escalda, el vencedor fue el jovencísimo Mark Cavendish, una de las apuetas de Stapleton a principios de año para el nuevo T-Mobile. El británico es uno de los muchos sprinters que componen la escuadra germana. Desde el austriaco Bernhard Eisel, hasta la joven promesa Gerald Ciolek, pasando por Greg Henderson, André Greipel o el propio Cavendish. Sin duda, es una buena manera de asegurar victorias.

En Francia, se disputó la segunda prueba de uno de los, a mi juicio, mayores aciertos de la UCI en los últimos años. Una competición formada por distintas pruebas en las que sólo participan corredores sub 23, formando parte de sus respectivas selecciones nacionales. La novedosa ídea comenzó hace un par de semanas en Portugal y tuvo su continuación en La Cote de Picardie. El vencedor fue Simon Spilak, un esloveno que compite con los colores del conjunto continetal Adria Mobil. Spilak es considerado como un sprinter, aunque en el día de ayer se impuso en solitario a un grupo de cinco encabezado por el sorprendente coreano Joo Hyung. Beñat Intxausti completó una gran carrera, clasificándose quinto. El vasco, ciclista del Grupo Nicolás Mateos, vestirá de amarillo Saunier el año próximo.

Precisamente, protagonismo total el que están teniendo los Saunier Duval en este mes. Tras las buenas actuaciones de Cobo, Ventoso o Del Nero, toca el turno ahora al veterano David Cañada. El aragonés es el único representante español en el norteamericano Tour de Georgia pero, una vez transcurridas tres etapas, es el líder de la prueba. El vencedor de esta tercera etapa ha sido el belga Gianni Meersman, a quien muchos ven como una de las grandes promesas del ciclismo belga. El de Discovery Channel fue el primero en meta del grupo de trece que, a partir de ahora, se jugará la general. Atención, porque el pelotón hizo su entrada a casi media hora. Además, de Cañada, los otros favoritos para imponerse en esta prueba, con buena participación pero un punto por debajo de California, son Janez Brajkovic y Cristian Vandevelde. La ascensión al pico más alto de Georgia decidirá la prueba.

martes, 17 de abril de 2007

Los fichajes en Roubaix

Ya se dijo a principio de temporada que el límite para fichar corredores implicados en la Operación Puerto sería el mes de abril. Para entonces, se esperaba que ya se hubieran calmado las aguas y que la mayoría de organizadores admitieran sin problemas a todos los corredores. Ciertamente, en pleno abril, se puede decir que ha sido así. Casi todas las pruebas parecen haberse olvidado del escándalo y ya sólo existen excepciones que confirman la regla, caso de la Vuelta a Alemania. Incluso el Giro, con su invitación a Tinkoff, o el propio Tour, dejando participar en alguna de sus pruebas satélite a ciclistas implicados, parecen haber pasado página y estar dispuestos a mirar hacia el futuro haciendo oídos sordos ante el gran número de voces críticas.

Por ello, los ciclistas más importantes que aún restaban sin equipo parecen estar encontrando acomodo a lo largo de este mes. Primero fue Rubén Plaza, quien tras un largo invierno de negociaciones, ha terminado fichando por Caisse D´Epárgne. El alicantino ya ha debutado en el GP de Amorebieta y hoy mismo participa en la París Camembert. Lo cierto, es que Rubén podría haber fichado mucho antes por el equipo de los navarros pero los directores del equipo seguían teniendo miedo a unas amenazas de la UCI que sólo han valido para retrasar estos fichajes. El de Ibi será pieza clave en su equipo en muchas carreras de primer nivel e, incluso, sueña con debutar en el Tour. Lo que parece claro es que tomará la salida en la Vuelta y que, con él, el equipo gana un nuevo líder, un escalón por debajo de Valverde y Pereiro pero al mismo nivel de Karpets.

Otro que ya está confirmado es el fichaje de Jorg Jaksche por Tinkoff. El magnate ruso no se corta. Fichó a Hondo y Hamilton y tras comprobar que estas transacciones no le han impedido conseguir una plaza en el Giro, se ha lanzado a por el alemán. Jaksche parecía más fuera que dentro del ciclismo profesional pero la oferta del conjunto italiano le ha hecho volver al primer nivel. En el Giro tendrá plena libertad e incluso podría ser una de las sorpresas de la carrera.

Otros antiguos compañeros de Jaksche en el conjunto de Sáiz aún no han tenido tanta suerte pero todo apunta a que muchos no tardarán en encontrar equipo. Joseba Beloki ya comienzo a tantear su futuro. Él siempre ha dicho que no piensa dejar el ciclismo de esta manera y la pasada semana ya aparecieron informaciones en diversos diarios que le relacionaban con diversos equipos. AS insinuó que el vitoriano podriá fichar por Astaná, el conjunto suizo de Vinokourov, Rominger o Kashechkin, mientras que otras voces le colocan en Fuerteventura. Guerrero sabe que la invitación para la Vuelta está cada vez más complicada - Unipublic podría dar sólo 3 y dejar fuera a Andalucía y Fuerteventura- por lo que trata de dar un golpe de efecto con el fichaje de un ex podio como Joseba Beloki.

Pero hay más. David Etxebarría barajaría una oferta de Saunier Duval, los hermanos Osa podrían regresar a Caisse D´Epárgne y, a todo, en el extranjero insinúan que Eufemiano sigue con la maquinaria a pleno rendimiento. Si es que la pela es la pela, y eso que es canario.

lunes, 16 de abril de 2007

El secreto de los adoquines

Cuentan que los viejos caminos por los que transita la París - Roubaix guardan en silencio el nombre del ganador de cada edición. Las toneladas de piedra que componen las dos decenas de tramo de pavé forman parte de esta deporte casi tanto como corredores, directores u organizadores. Roubaix merece un respeto, los adoquines duermen 264 días pero cuando llega su gran momento, el de despertar y ofrecer lo mejor de ellos mismos, el ciclismo internacional gira en torno a ellos.

No es de extrañar, pues, que los adoquines pequen un poco de vanidad. Sólo brillan ese día, por lo que deben aprovechar la ocasión para dejarse ver y acumular aún más notoriedad en los libros de oro del ciclismo. Sin embargo, en esa fría piedra también se distingue un rastro de humanidad. El pavé a veces erra, otras tantas acierta. Ellos deciden el ganador de la prueba. Saben que ningún terreno ciclista puede decidir una prueba de la manera que ellos lo hacen. Unos años son justos en su dictamen y permiten que el más fuerte se lleve a casa una parte de ellos. En cambio, otras veces, castigan al que podría ser justo ganador mediante pinchazos, caídas o percances varios. En cierta manera, es el mejor modo de ganar importancia. Cuando un grande que merece ganar en el Velódromo no lo consigue, las piedras ganan en protagonismo.

En esta edición de 2007, el triunfador ha sido el australiano Stuart O´Grady, que consigue de este modo la primera victoria en el Infierno del Norte para un corredor del país oceánico. ¿Fueron justos los adoquines? Podría decirse que sí, aunque a la humilde opinión de este blogger, las piedras debieron aliarse con el danés Lars Michaelsen, compañero de equipo de O´Grady en el CSC de Bjarne Riis. Michaelsen había anunciado con anterioridad a la prueba que una vez traspasar la línea de meta en el Velódromo de la ciudad norteña, abandonaría la práctica del ciclismo profesional, emulando de este modo lo que hiciera Andrea Tafi hace dos campañas. Qué mejor manera de marcharse que hacerlo llevándose bajo el brazo un trozo del Infierno.

El danés tenía como mejor resultado en Roubaix un quinto lugar logrado en 2002. A sus 38 años no parecía que ésta fuera a ser la despedida soñada, ya que en las últimas campañas no había logrado brillar especialmente en el pavé. Sin embargo, el de CSC llevaba meses preparando esta prueba. Era su día, lo iba a dar todo y, finalmente así fue. Michaelsen logró filtrarse en la fuga buena, algo que no hicieron favoritos como Boonen, tras un fallo táctico, Cancellara, Hoste o Ballan, estos últimos por falta de fuerzas. ¿Podría vencer? Los adoquines dijeron no. Michaelsen no era el más fuerte pero sí el que más ímpetu ponía a cada pedalada. Sin embargo, primero un cambio de bici y, posteriormente, una caída le impidieron luchar por la victoria.

Bien es cierto, que los adoquines supieron respetar a O´Grady, otro que ya se merecía un triunfo de este nivel en una Gran Clásica. El australiano se filtró en la gran escapada del día, se descolgó esperando ayudar a Fabian Cancellara y, tras comprobar que el suizo no tenía su mejor día, volvió adelante como si ésto fuera lo más fácil del mundo. El australiano se deslizó plácidamente por el Carrefour de´L´Arbre, donde consiguió el hueco definitivo respecto al grupo de Juan Antonio Flecha. El español ha sido el más regular en las tres últimas ediciones: tercero, cuarto y segundo, emulando la plaza de Miguel Poblet en 1958, la mejor de un español en la historia de Roubaix. Qué bueno sería que algún día también sonrieran los adoquines a Flecha, tal y como lo hicieron ayer ante Stu.

sábado, 14 de abril de 2007

Llega Roubaix, llega el Norte

Menuda preciosidad de crono la que nos han brindado los organizadores de la Vuelta Ciclista al País Vasco. Fin de fiesta extraordinario para la ronda vasca que ha coronado en Oyarzun a Juanjo Cobo, la nueva realidad del ciclismo español. En estos tiempos modernos, en los que ganar es sinónimo de sospecha, y hacerlo de la manera en la que lo ha realizado el cántabro aún más, Cobo tendrá que refrendar su calidad en pruebas posteriores para, de este modo, poder silenciar a tantos y tantos que ya comienzan a levantar el dedo acusador. En cierta manera es lógico. Llevamos un par de años en que no se salva nadie de la sospecha. Esperemos que Juanjo Cobo siga ganando carreras y nunca haya motivo alguno para levantar auténticas dudas.

La crono ha sido para Samuel Sánchez, que con su buena actuación hoy da a Euskaltel una victoria en la vuelta de casa y, además, consigue un podio tras los dos protagonistas principales; Juanjo Cobo y Ángel Vicioso. Entre el resto de primeras espadas, destacar el cuarto puesto final de Cunego y el quinto de Valverde. Los dos están afinando para posteriores citas pero su resultado en País Vasco es bastante prometedor.

Mañana Roubaix. Os dejo el texto que escribí hace un año, cuando este foro estaba comenzando y apenas lo leíamos un par de personas.

¿Qué tendrá el infierno para que los ciclistas acudan a él? Este fin de semana se disputa la París Roubaix, una carrera a medio camino entre el ciclismo en blanco y negro de los Merckx, De Vlaeminck o Van Steenbergen y la actualidad de estos últimos años con Museeuw, Boonen o Ballerini. Por medio nombres de la talla de Gilbert Duclos Lasalle, Marc Madiot, Sean Kelly o Bernard Hinault. Pero ¿qué tiene Roubaix que tanto atrae al ciclista? El auténtico ciclista, aquel que ama y respeta su profesión, sabe que Roubaix es un mito, una prueba que se disputa desde 1896, que supera las 100 ediciones (se cumplirán 104 este año), y que es uno de los últimos vestigios del ciclismo de antaño, cuando los héroes del pedal atravesaban el norte de Francia por auténticos pedregales, acompañados más que por el polvo si no llovia, o el barro y el frio si el agua hacía acto de presencia.

Roubaix es un monumento al ciclismo, un llamamiento a las antiguas tradiciones ciclistas tan olvidadas hoy día. Los tramos de pavé que salpican el recorrido son escenario de las luchas más justas entre ciclistas que podemos vivir cada temporada. El equipo es casi un adorno en esas zonas, sólo cuenta la fuerza de cada uno y las energías que cada ciclista posea en el momento de atravesar el duro pavé. Las imágenes de ciclistas buscando el borde de la calzada para intentar esquivar en la medida de los posible el bacheteo del pavé son raigambre en el mundo del pedal.Repasando las diez últimas ediciones del Infierno del Norte, nos encontramos con imágenes y momentos que han sido parte la historia viva de estas últimas temporadas ciclistas. En estos diez años Indurain dejo de vencer el Tour de Francia, España encontró su primer Campeón del Mundo, Pantani dio sus grandes exhibiciones en montaña, conocimos el fenómeno Armstrong... pero Roubaix estuvo allí, impasible ante el nuevo ciclismo. Las tradiciones se mantienen en Roubaix, las duchas de meta son un premio, que todo ciclista conocedor de su profesión, desea tener en su palmarés tanto como cualquier trofeo que hay orgullosamente expuesto en su vitrina. El trozo de adoquín que consigue el ganador es sin duda uno de los más preciados bienes materiales que ese corredor guardará después de dejar la práctica de este deporte.

En 1996 asistimos a uno de los momentos más memorables de las últimas ediciones de esta clásica. El todopoderosos Mapei de Patrick Lefévere situaba a sus tres mejores hombres, Johan Museeuw, Andrea Tafi y Gianluca Bortolami, como cabeza de carrera a falta de los últimos tramos. La victoria era suya, ahora tocaba elegir quien sería el vencedor de la carrera. Museeuw ya era toda una institución en Bélgica, el más veterano de los tres, pero aún no había conseguido la victoria en Roubaix. Tafi era un bravo corredor italiano que empezaba a dar señales de su calidad en las clásicas y Bortolami estaba llevando una buena temporada que le llevaría al podio de Roubaix. La prensa italiana no perdonaría que un equipo de casa dejara ganar a un belga por delante de sus dos compatriotas... finalmente venció Museeuw, logrando la primera de sus tres victorias en el Velódromo. Andrea Tafi no comprendió entonces que no pudiera luchar por la victoria aquel día. Tardó exactamente tres años en comprenderlo, cuando el italiano consiguió su única victoria en esta carrera y declaró nada más ganar que entendía entonces porqué Johan Museeuw debía ser el vencedor en 1996. Ese año Mapei volvió a copar el podio, con Wilfred Peeters y Tom Steels al lado de Tafi. Su director entonces, Patrick Lefévere, es el que mejor conoce y prepara esta prueba.Pero Roubaix también nos depara sorpresas.

En 1997 el desconocido francés Frederic Guesdon lograba su mejor victoria como ciclista profesional siendo un corredor con tan sólo un par de temporadas en el campo profesional. Guesdon estaba dirigido por el francés Marc Madiot, que como corredor había vencido la carrera en 1985 y 1991. Las victorias pues venían cada seís años para este director, por eso en meta declaraba que él si esperaba la victoria, ya que cada seís años le tocaba saborear las mieles del triunfo en el Velódromo. Es más, en 1979 Marc Madiot logró vencer en la París Roubaix para aficionados, por lo que su teoría quedaba más que demostrada.En 2001 el vencedor fue el corredor del Domo, también dirigido por Lefévere, Servais Knaven, un gregario de Johan Museeuw y Wilfred Peeters que aprovechó la vigilancia que el resto de favoritos imponía a sus líderes para escaparse y vencer en solitario en la meta.En el año 2002 vivimos la tercera y última victoria de Johan Museeuw. Aquel día descubríamos a un joven Tom Boonen que fue tercero en meta siendo un neoprofesional de apenas veinte años.El entonces corredor de Us Postal, sorprendió a propios y extraños con una formidable carrera que le aupó hasta el podio de Roubaix. Es posible que ese día asistieramos al relevo generacional entre el gran Johan y Tom Boonen, vencedor el año pasado y máximo favorito en esta edición. Como no podía ser de otro modo, Tom Boonen corre en Quick Step, el sucesor de Domo, dirigido por Patrick Lefévere.

La última sopresa llegó en 2004, cuando los pinchazos de los favoritos en las últimas zonas de pavé hicieron que se presentaran en meta cuatro corredores que a priori no entraban en la terna de favoritos. El joven suizo Fabian Cancellara, otro de los favoritos para esta edición, el sueco Magnus Backstedt, el británico Roger Hammond y el holandés Tristan Hoffman se jugaron la carrera en un sprint llenó de fuerza que venció el gigante sueco por delante de Hoffman.En esta nueva edición se recupera el mítico Foret de Aremberg, que no se pasó en 2005 debido a su precario estado y al peligro que podían correr los ciclistas en él. Ha sido restaurado y de nuevo volverá a ser juez de esta carrera. El espectáculo estará asegurado, los favoritos están prestos, el infierno espera a los ciclistas.

Este año se vuelve a repetir paso por Aremberg. Elfavorito claro es La Locomotora suiza, que llega en un gran estado de forma.Susprincipales rivales deben ser Ballan, Boonen, Backstedt, Hushovd yesperemos que Juan Antonio Flecha

viernes, 13 de abril de 2007

La segunda del Bisonte Juanjo Cobo

Estaba claro que Matxín tenía preparada una gran ofensiva para la penúltima etapa de la Vuelta al País Vasco. Sus corredores son los más fuertes de la carrera pero una fuga camino de Vitoria parecía que inclinaba la balanza en favor de Ángel Vicioso, que fue el más valiente en un día en que el técnico de Saunier Duval cometió un error táctico al dejar al aragonés en el grupo de cabeza.

Sin embargo, País Vasco da margen de maniobra. Los contínuos repechos que deben afrontar los corredores son capaces de desgastar al mejor equipo y al final son los líderes los que han de salir en defensa de sus intereses. En la llegada a Lekunberri, Vicioso fue capaz de responder al envite de los amarillos y conservar una renta de dos minutos respecto al tridente formado por Juanjo Cobo, José Ángel Gómez Marchante y Koldo Gil. Sin embargo, aún restaba lo más duro. La penúltima etapa, la de hoy, transcurría por parajes tan conocidos en Pais Vasco como Jaizkibel y Erlaitz.

Como en Teledeporte no podían ofrecer imágenes, más que el tortazo de Egoi Martínez y las verdes praderas de Guipuzcoa, me he conectado a la radio y he tenido el placer de escuchar al maestro Tito Irazusta. La verdad es que no conozco el terreno euskaldún, ya que sólo he pasado una vez en tren y, además, de noche, así que mis pequeños conocimientos de la zona se basan a las retransmisiones en años anteriores de esta misma prueba o de la Clásica de San Sebastían, donde cada año se pasa Jaizkibel. Por eso, me ha sorprendido que Tito comentara que la dureza de Erlaitz era aún mayor a la de su antecesor en carrera. Yo si Irazusta lo dice me lo creo pero hoy me he quedado sin comprobarlo, ya que la niebla ha impedido al piloto del helicóptero adentrarse en esa zona.

Lo cierto, es que Saunier la ha liado desde bien lejos. Juanjo Cobo, el Bisonte de la Pusa, se ha filtrado en la fuga del día, acompañado por un paquete de corredores que nada tenían que hacer ante el gran momento de forma por el que pasa el cántabro. El de Saunier ha ido descolgando uno a uno a todos los ocupantes del vagón de cabeza, hasta que sólo han resistido a su rueda dos conocedores de la zona: Mikel Astarloza y Aitor Pérez Arrieta. En el descenso de uno de los puertos, se ha unido Samuel Sánchez al trío, demostrando que pocos se lanzan como el asturiano cuando de descender se trata. En Jaizkibel se han descolgado Astarloza y Pérez, mientras que por detrás eran los Caisse D´Epárgne los que más ritmo daban a la prueba. El aragonés Ángel Vicioso sólo disponía de Óscar Sevilla, que venía de la escapada y ya estaba para pocos trotes.

Cobo y Samu seguían en cabeza. La bajada de Jaizkibel ha sido tranquila, o al menos eso comentaban en la radio. Ya en Erlaitz, el Bisonte ha comenzado a liarla parda. El cántabro, que ha comentado en meta que había pactado con Samu llegar juntos a Oyarzun, ha visto que el ovetense no mantenía su ritmo y ha decidido poner tierra de por medio. De ahí a meta no le ha visto ningún otro ciclista. Etapa y liderato, aunque sea por sólo un segundo. Llegó a País Vasco sin estrenar palmarés profesional y, por el momento, ya lleva dos etapas. Por detrás, las otras dos puntas de lanza de Matxín, Koldo y Marchante, se han marchado en Erlaitz. Justo cuando estaban a punto de dar caza a Samu se han ido al suelo en una curva en la que había un poco de agua. Los dos han arrancado pero a Marchante, un tipo de temperamento donde los haya, le ha dolido demasiado, sobre todo en lo moral, la caída y se ha dejado llevar hasta meta, purgando sus dolores, tanto el físico como el mental.

Mañana, en los alrededores de Oyarzun, se jugaran la carrera el Bisonte y Vicioso. Dos tipos distintos pero con un mismo objetivo; conseguir la general de la Vuelta al Pais Vasco. El favorito es el de Matxín pero cuidado que hoy Vicioso ha aguantado como un jabato y viene de hacer una buena crono en Murcia. Atentos a la etapa de hoy, que se han bajado 60. Hasta Patxi Vila y Triki Beltrán se han quejado de la dureza.

miércoles, 11 de abril de 2007

Burghardt deja de apuntar

El semanario Meta2Mil acostumbra a regalarnos artículos de gran calidad, tanto literaria como ciclista. Uno de los últimos que más me gustó fue el dedicado a los jóvenes corredores alemanes. Juan Ramón Cendrero, conocido por los incondicionales a los foros ciclistas en Internet, ha dado aún más empaque a la revista, ya que con sus reportajes se llega a conocer en profunidad a muchos de los protagonistas del pelotón internacional.

Pues bien, en dicho reportaje, Cendrero comentaba que Marcus Burghardt es, junto a Heinrich Haussler, el ciclista alemán llamado a dar presencia a su país en las grandes clásicas en las próximas temporadas. El de T-Mobile no ha tardado mucho tiempo en dar la razón a Kapanassian. En la Gante - Wevelgem, Burghardt ha dado un auténtico recital, apoyado perfectamente por su compañero de equipo Roger Hammond.

La andadura de este joven de Zschopau en profesionales comenzó hace poco más de dos años. En sus primeras carreras ya dio muestras de un gran desparpajos, filtrándose en fugas y dando la cara en un equipo en el que los movimientos de sus corredores son seguidos con lupa. Ese año debutó en una grande y, a pesar de que ésta no parece ser su guerra, no lo hizo nada mal. Fue en la Vuelta a España, donde no sólo consiguió finalizar sino que, además, consiguió filtrarse en la escapada buena camino de Covadonga y finalizar decimoquinto en la subida a Los Lagos. Además, consiguió finalizar cuarto en A Través de Flandes y vigésimo en Gante, probablemente sus dos pruebas talismanes hasta el momento.

El año pasado, ya eran muchos los que comenzaban a ver en él un futuro crack en carreras de un día. En su equipo le centraron en la temporada de Clásicas y, por ello, comenzó el año disputando muchas carreras: Andalucía, Milán San - Remo o París - Niza fueron el calentamiento de Burghardt en busca de su gran objetivo: conocer las grandes clásicas belgas. El alemán fue cuadragésimotercero en Flandes, decimonoveno en Gante y vigesimosegundo en Roubaix. Sin duda, no está nada mal para un chaval que contaba entonces 22 años. Su mejor resultado fue en A Través de Flandes, donde fue séptimo, llegando entre los fugados del día, aunque mostrando su falta de fondo en los metros finales.

Sin embargo, un año después, Burghardt ha mejorado este defecto y, aún cuando continuará progresando con el paso de los años, el alemán ya está en disposición de luchar por las grandes citas del mes de abril. Su preparación en este 2007 ha sido la perfecta para llegar en buenas condiciones a esta semana: decimosexto en Het Volk, séptimo en Kuurne y tercero en Harelbeke. En Flandes se esperaba mucho de él, no en vano partía con los galones de líder de su equipo, sólo con 23 años,. Además, contó con la ayuda de todo un Andreas Klier en los muros de De Ronde. Finalizó decimotercero pero, aunque es un buen resultado, muchos esperábamos algo más de él. Sólo unos pocos días después ha demostrado que apostar por él no es equivocarse. Burghardt ha atacado junto a Ventoso y Freire, ha cazado a su compañero Roger Hammond y ha batido a los dos españoles, aprovechando la superioridad numérica de su equipo y las dudas de Óscar Freire. Menuda manera de estrenar palmarés ha tenido Burghardt.

No quiero cerrar el tema sin hablar de Pais Vasco. Estamos viviendo una ronda muy bonita, con fugas llegando a meta y dificultad para controlar en el equipo del líder. Los viejos rockeros nunca mueren y Triki Beltrán - destapando la caja de las galletas- y Ángel Vicioso - marcándose un etapón camino de Vitoria- se han hecho con el triunfo de etapa en los dos últimos días. Vicioso, además, es líder y cuenta con dos minutos sobre los grandes favoritos; los Saunier Duval, que hoy han cometido un fallo táctico al filtrar a Camaño en la fuga y dejar a sus tres líderes por detrás, donde ni De la Fuente ni Mayo podían hacer el trabajo. En fin, que está muy bonita la carrera. Veremos si mañana la lían los amarillos camino de Lekunberri.

martes, 10 de abril de 2007

La victoria del Bisonte

Qué gozada es seguir por televisión el desarrollo de la Vuelta Ciclista al Pais Vasco. Las carreteras vascas son sinónimo de espectáculo ciclista, un terreno rompepiernas capaz de destrozar el pelotón en infinidad de grupos desde el primer kilómetro de carrera. Qué pena que por asuntos ajenos al deporte, no podamos disfrutar de estas mismas carreteras en la Vuelta a España, ya que la inclusión de un par de etapas por territorio de Euskadi, darían ún mayor brillo a la carrera, incluyendo las tan apetecibles para el público, jornadas de media montaña.

En la primera jornada de la ronda vasca, el pelotón giró en torno a la localidad guipuzcoana de Urretxu, superando hasta nueve pasos de montaña. La grandeza de la prueba reside en que ningún puerto es de extrema dureza pero la acumulación de éstos y el exiguo descanso entre puerto y puerto - en País Vasco dicen que es imposible que encontrar un kilómetro seguido llano- provocan que la carrera vaya rota desde el primer instante.

Las fugas se fueron sucediendo una otra tras otra. La que finalmente pudo abrir diferencias, estaba formada, entre otros, por Pablo Lastras, Aitor Hernández o Vicente Ballester pero la insistencia por detrás y el cansancio por delante, hicieron que los fugados no pudieran abrir nunca demasiado hueco respecto a sus perseguidores. Una vez cazados, tomaron el relevo Tadej Valjavec, Juanjo Cobo, Óscar Sevilla y Tino Zaballa. Dos cántabros, un manchego y un esloveno. Juntos fueron poniendo tierra de por medio respecto al pelotón y consiguieron plantarse en la entrada a Urretxu con suficiente ventaja para jugarse la victoria entre ellos. Ahí, en ese último kilómetro hacia arriba, con los 138 anteriores en las piernas y la lluvia como invitada de honor, apareció la figura de Juanjo Cobo. El de Saunier Duval aprovechó su gran momento de forma, atacando en las últimas rampas y consiguiendo su primera victoria como profesional. Matxín dice que Cobo era su tapado en Itzulia. Bueno, quizá no tanto, ya que el de Cabezón de la Sal viene de hacer tercero en la general de Castilla y León.

Pero, ¿es realmente una sorpresa el rendimiento de Juanjo Cobo? Se podría decir que no, ya que estamos ante uno de los primeros corredores que Matxín firmó al nacer el proyecto Saunier Duval. La mayoría de los néos lo hacen por dos años pero la confianza del técnico vasco en su corredor era tal, que éste lo hizo por tres temporadas. Cobo destacaba en aficionados por su gran valentía y la fuerza con la que surgía del pelotón en los últimos kilómetros, una característica que este año ha comenzado a explotar en profesionales. El cántabro es el ejemplo claro de que a los jóvenes corredores hay que dejarles foguearse el tiempo necesario y que no conviene tener prisa con ellos. Son muchos los buenos ciclistas desperdiciados por no haber tenido calma y haberles dado la patada después de los dos años pertinentes, incluso una única temporada con la nueva normativa en profesionales y continentales. En Saunier saben que el trabajo con la cantera es muy importante. Los cuatro néos de su primera temporada, Ventoso, Cobo, De la Fuente y Litu, ya han dado grandes réditos al equipo. Si bien, es cierto De la Fuente ya contaba con un año de experiencia porfesional e Vini Caldirolo. Mientras, Alberto Fernández y Javier Mejías - los de segundo año- también comienzan a demostrar su valía - Fernández en montaña y Mejías en los sprints-. El siguiente será Rául Alarcón pero por detrás vienen Rubén Martínez, Pedro Merino, Hector González, Beñat Intxausti, Javier Etxarri o Diego Milán, ya que los chicos del Nicolás Mateos también se consideran cantera amarilla. Casi nada.

Y hablando de Saunier Duval, menudas últimas semanas que llevan los amarillos. En Castilla y León, Ventoso logró tres etapas y Koldo Gil y el propio Juanjo Cobo plazas de podio. En Flandes, Jesús del Nero logró la mejor posición histórica para un corredor español y en País Vasco no han podido comenzar mejor las cosas

lunes, 9 de abril de 2007

Alessandro I de Flandes

Flandes tiene nuevo rey. Es italiano y responde al nombre de Alessandro Ballan. El corredor del equipo Lampre se ha confirmado como el mejor flandrien de este 2007, toda vez que se ha coronado como triunfador en la meta de Meerbeke en esta edición del Tour de Flandes, título que se complementa con la general de los 3 Días de la Panne, la vuelta por etapas más importante que se celebra por las tierras del oeste de Bélgica.

Aún sin ser la edición más espectacular de De Ronde, la carrera ha deparado emoción desde que se ha afrontado el primero de los muros de los que se compone la prueba. Quick Step y T - Mobile se han empeñado en marcar el ritmo al frente del pelotón, intentando demostrar que eran los dos equipos más fuertes. Puro espejismo oiga. Ni belgas ni alemanes tendrían hoy su mejor día. Los corredores de Lefévere han comenzado a mostrar debilidad en cuanto han aparecido las zonas nobles del recorrido. Primero De Jongh, después Steegmans y por último Van Petegem, han cedido en distintos muros, mostrando que estaban por debajo de lo esperado.

Sin embargo, el ritmo de carrera no era duro y en las conexiones entre tramo y tramo, muchos de estos corredores han conseguido empalmar con el grupo de los favoritos. Bettini estaba dispuesto a sacrificarse por su líder, Tom Boonen, pero el fallo inesperado de Steegmans y PVP ha obligado al cambio de estrategia: mandar a Hulsmans por delante y esperar a que los descolgados se reintegraran. Esto ralentizó mucho la prueba, ya que ningún equipo parecía dispuesto a torturar al resto y a romper desde lejos, tal y como había hecho Quick Step en años precedentes.

Además,ha sido una edición marcada por las caídas: Boonen, Zabel, Paolini, Quinziato o Bernucci, entre otros, daban con sus huesos contra el suelo. Paolini no llegó realmente a caer pero su avería, provocada por un conato de caída, provocó que perdiera mucho tiempo respecto a los favoritos, lo suficiente para haber dicho adiós a la prueba... de no ser por que esta edición se estaba caracterizando por su ritmo cansino en cabeza y por la indecisión generalizada. A Paolini le permitieron volver y al final fue capaz de lograr el tercer puesto en el cajón, justo por detrás de los dos más fuertes en el Muur.

Incido en que los dos primeros fueron los más fuertes en el Muur, ya que, a mi juicio, Fabian Cancellara ha demostrado que no le va a la zaga en fuerza a nadie. El suizo ha estado valiente, lo ha intentado rompiendo el grupo en un tramo adoquinado en el que sólo le han podido seguir su compañero O´Grady, Boonen y Van Petegem, que a pesar de no estar a tope sigue siendo un fuera de serie en este tipo de pruebas. Cancellara lo volvió a probar con un grupo en el que destacaba Gert Steegmans, otro de los que cogió aire tras visitar la parte trasera, pero el CSC no encontró la colaboración necesaria en sus compañeros y tuvo que rendirse poco antes del Kappelmuur. Sin éxito en Flandes, Cancellara se postula como el candidato más serio al triunfo el próximo domingo en el Velódromo de Roubaix.

Justamente cuando era cazado Canci, en el Muro de Grammont, el más mítico de esta edición junto al Bosberg, Alessandro Ballan soltaba su ataque. Un hachazo furibundo al que sólo pudo responder Leif Hoste. La imagen de Boonen abriéndose y renunciando a seguir la rueda de sus antecesores habla a las claras de la fuerza con la que ha saltado el de Lampre. Por detrás, la gasolina ya iba justa y, aunque Vaitkus y Paolini lo han intentado, nadie ha podido dar caza al dúo formado por Ballan y Hoste.

En el sprint final, Ballan tenía todas la de ganar pero el belga sorprendió con un ataque desde lejos. Parecía que Hoste podría conseguir el triunfo después de dos segundos puestos en De Ronde pero en un último arreón, pagando un error en el desarrollo, Ballan superaba a su rival y lograba su mejor victoria desde que dio el salto a profesionales. Una victoria que él y su equipo soñaban desde hace tiempo.

Los españoles no han aparecido, tal y como se podría esperar, pero la evolución de nuestro ciclismo en Flandes continúa siendo un hecho. El madrileño de Saunier Jesús del Nero, ha logrado un úndecimo puesto, que mejora el duodécimo de pasadas ediciones de Flecha. Para otro año queda entrar en el top ten.

sábado, 7 de abril de 2007

El camino de Rinaldo Nocentini

Como cada año, el Gran Premio Miguel Induráin da comienzo a la Semana Grande del ciclismo vasco. Esta temporada, la prueba ha sufrido modificaciones en su recorrido, tratando de este modo que la carrera llegase a su parte final más seleccionada que en anteriores ediciones. Si el año pasado ya se introdujo la subida Puy como final de carrera, esta temporada la novedad ha estado en el doble paso por Guirguillano. Se da la casualidad, de que en ambas ocasiones el vencedor ha sido un corredor extranjero. El alemán Fabian Wegmann en 2006 y Rinaldo Nocentini esta temporada. El italiano de AG2R suma de este modo su segunda victoria, después del triunfo de etapa en el Mont Faron a principios de febrero.

Rinaldo Nocentini es uno de esos fenómenos que ya apuntan desde jóvenes pero a los que les cuesta eclosionar. El de Montevarchi cumplirá 30 años a final de la presente campaña y es profesional desde 1999. Sin embargo, no empezó a brillar con luz propia, ésa que tienen los grandes ciclistas, hasta 2006. Demasiado tiempo para un corredor que consiguió la medalla de plata en los Mundiales de 1998, celebrados en Valkenburg, en la categoría sub 23. Nocentini formó parte del recital transalpino en las carreteras holandeses. Cuidado con el podio de la prueba en ruta: oro Iván Basso, plata nuestro protagonista, Rinaldo Nocentini, y bronce Danilo Di Luca. Casi nada. Si bien Basso y Di Luca comenzaron a demostrar su calidad mucho antes que su compañero de selección, Nocentini ha necesitado mucho más tiempo para formarse como corredor y lograr parte de lo que de él se esperaba.

Rinaldo apuntaba tanto que pasó a profesionales en el mejor equipo del momento, nada más y nada menos que el estratosférico Mapei de finales de los 90, con plantillas que llegaron a rondar los 40 ciclistas. Quiza, precisamente por la grandeza del conjunto, Nocentini se perdió en la marabunta de la formación de Squinzi. El comienzo fue glorioso, en pleno mes de enero y durante la temporada de su estreno en profesionales, Nocentini lograba el triunfo en dos etapas en el Tour del Langkawi, una prueba menor pero que bien valía páginas y páginas en la prensa italiana hablando de la futura figura. Sin embargo, ni lo que restaba de esa campaña y no en las dos siguientes en el seno de Mapei, Nocentini lograría victoria alguna.

Aún cuando en esas tres temporadas, el italiano no había conseguido, ni de lejos, confirmar todo lo que prometía en categorías inferiores, Nocentini recibió una oferta de Fassa Bortolo, la escuadra dirigida por Giancarlo Ferretti y que contaba con corredores de la calidad de Ivan Basso o Michele Bartoli. El año fue para olvidar, ni siquiera disputó las mejores pruebas del calendario y a final de esa campaña dio por acabado todo el crédito con el que contaba cuatro años atrás cuando pasó a la máxima categoría. En esas, llegó Stefano Giuliani. El mánager del Formaggi Pinzolo ofreció a Nocentini una nueva oportunidad para asentarse en profesionales. El italiano no la desparovechó, ya que consiguió reencontrarse con la victoria venciendo en el Giro de Toscana. Nocentini comenza a demostrar que lo suyo son las pruebas de un día de final de temporada.

Su buena temporada le valió fichar por un conjunto de mayor categoría, el Acqua Sapone de Palmiro Masciarelli. En pocos años, Nocentini ya había recorrido cuatro equipos. Sin embargo, en el conjunto rosso encontró la tranquilidad que no tenía en otras escuaras. En tres años logró cinco victorias: etapa en Polonia, Subida al Naranco, Giro de los Apeninos, Giro del Veneto y Coppa Placci. La pena es que sólo pudo disputar el Giro en 2004, porque la llegada del Pro Tour cerró las puertas de su equipo a la corsa rosa. Irónicamente, han sido las buenas actuaciones de Nocentini, y las de Andrea Tonti, las que han servido para que Acqua Sapone recuperara esa invitación, a pesar de la marcha de los dos. Y es que esta temporada, Nocentini ha vuelto a un conjunto de primera línea, ahora Pro Tour, fichando por AG2R, un equipo en el que tendrá responsabilidad en la Semana de las Árdenas y en todas aquellas pruebas que tan bien se adaptan a sus características, como el Gran Premio Miguel Induráin.

miércoles, 4 de abril de 2007

El negociador

Lo de Luca Paolini es digno de ser incluido en el film de mediados de los noventa de Eddy Murphy. No sé como a Thomas Carter, director de esta película, no se le ocurrió contar con algún italiano en el papel de protagonista. Éstos son capaces de venderte arena en el desierto.

Ayer, en la primera etapa de los 3 Días de La Panne, los transalpinos volvieron a demostrar que en sentido táctico no les supera nadie. Ya pudiera más de uno aprender de ellos... También es verdad, que tanto Luca Paolini como Alessandro Ballan eran los más fuertes de la escapada del día, formada a unos 30 de meta, dentro ya del circuito por las afueras de Zoettegem. Leberg, Berendries, Eikenmolen y Stuivenberg son los cuatro muros en los que se jugó el desenlace de esta primera jornada.

Paolini se filtró en la fuga junto a un compañero de equipo, el bielorruso Alexandre Kuchynski. Por su parte, Ballan contaba con el hándicap de ser la rueda más vigilada por parte de sus compañeros. No en vano, ya consiguió vencer esta etapa hace dos temporadas. Entonces no era tan conocido como ahora. Cuando el pelotón desistió en perseguir a los fugados y sólo un grupo, del que tiraba un poseído Tomas Vaitkus, suponía una amenaza para los de delante, los dos italianos del grupo comenzaron con sus conversaciones. ¡Venga Sandro, ataca tú primero y yo te controlo por detras! Eso sí, si te cojo para mí la etapa, que la general me va al pairo

Entre el resto de fugados ya se lo olían, más bien se lo temían. Bert Roesems, dedito al aire incluído, volvió a demostrar que lo suyo es mover desarrollos a lo bestia y romper pelotones sin compasión. El belga fue el que más resistencia opuso cuando Ballan atacó a menos de diez a meta. Paolini se hizo el sueco, comenzó a pedir colaboración, miró atrás y, cuando el de Lampre ya había cogido suficiente ventaja, soltó un demarraje seco al que nadie pudo responder. Roesems ya iba tocado, Hulsmans no es experto en trabajar para sí mismo, Matveyev venía de otra fuga, Posthuma parecía con fuerzas pero no con las suficientes y Eichler bastante hacía con aguantar.

Así las cosas, Paolini dio caza a su compatriota y juntos comenzaron a dar relevos camino de Zoettegem. No hacía falta volver a hablar, estaba todo hablado kilómetros atrás. Ballan hizo el último kilómetro en cabeza y Luca decidió superar al Lampre a 50 metros de meta, los justos para apuntarse su primera victoria en esta temporada. En la general, Ballan se erige como máximo favorito con Roesems, Posthuma y Matveyev como rivales más peligrosos.

Ya saben que no es la primera vez que los diálogos de Paolini le valen un triunfo. El año pasado en Guadalajara ocurrió un tanto de lo mismo, aunque esa vez fuera en compañía de Paolo Bettini, a quien habría que devolverle el favor días después en el Mundial de Salzburgo. Paolini es un corredor bastante calidad, con un bronce mundialista y puestos de honor en San Remo o Zurich pero, sin duda, una vez más ha demostrado que su gran fuerte es su sentido táctico en carrera.

Lo vengo avisando pero conforme van pasando los días, más me reafirmo en la teoría. Liquigas la quiere armar en Flandes. Tienen un equipo de garantías y más de ocho corredores dispuestos a luchar en De Ronde. Con Pippo Pozzatto al frente y con una nómina de excelentes ciclistas como Gasparotto, Paolini, Kuschynski, Fischer, Quinziato o Willems.

Lampre busca una gran victoria

El nivel de los ciclistas italianos en la previa al Tour de Flandes está resultando más que notable. Ya he comentado que Liquigas se ha convertido con todo derecho en candidato a dinamitar la carrera el próximo domingo y a ser uno de los máximos rivales de Quick Step en la consecución de la victoria. Pues bien, los Lampre no se quedan lejos.

Los hombres de Giuseppe Martinelli estarán liderados en De Ronde por Alessandro Ballan, la gran revelación transalpina en las últimas temporadas en lo que respecta a las pruebas del Norte. Ballan ya está en su cuarta temporada como profesional. Cada campaña ha ido mejorando en su rendimiento y a día de hoy no exagero un ápice si apunto que el de Lampre es, junto a Pozzatto y Bettini, uno de los mejores clasicómanos italianos. Su gran defecto a pulir es que todavía no es un ganador, ya que sólo cuenta con tres triunfos en su palmarés: una etapa en los 3 Días de La Panne, otra en el Tour del Benelux y el Trofeo Laigueglia del año pasado. Sin embargo, profundizando en puestos de honor encontramos que ha logrado un tercer puesto en Roubaix, un quinto en Flandes, un tercero en Tirreno o un podio en la Vuelta a Polonia, todas ellas pruebas Pro Tour. Esta temporada, parecía que no pasaba por su mejor momento, tras un inicio un poco renqueante. Sin embargo, tras su primera etapa en La Panne, ha dejado claro que llega a Flandes en momento óptimo. Mañana, en el doble sector que decidirá la prueba belga, se jugará la general con Serguei Matveyev, Jost Posthuma y Bert Roesems.

Pero Ballan no estará solo en Flandes. El principal aliado del corredor del Veneto será Daniele Bennati, que continúa en plenitud física tras un arranque de año sobresaliente. Bennati lo demostró en la primera etapa de La Panne, filtrándose en el grupo perseguidor de los siete de cabeza, y hoy lo ha vuelto a hacer venciendo en el sprint de Koskijde a rivales como Brown, Cooke o Vaitkus, después de 227 kilómetros recorriendo terreno flamenco. Que Bennati es mucho más que un sprinter es algo que ya aseguraban muchos hace bastante tiempo. Si el domingo consigue realizar un digno papel en De Ronde confirmará que el simil con Cipollini o Petacchi se queda corto.

Además, Lampre contará con una buena corte de escuderos para defender los intereses de Ballan y Bennati en la primera parte de carrera, cuando realmente puede ser necesario el equipo. El mejor de todos será Enrico Franzoi, el ciclocrossman, al que el terreno flandrien le va a las mil maravillas. El año pasado, ya consiguió finalizar en noveno lugar en La Panne y trabajó para Ballan en Flandes. El veterano Fabio Baldato, Massimiliano Mori, Paolo Fornaciari, y los rápidos Clauidio Corioni y Paolo Bossoni completan el equipo.

Buena noticia el fichaje de Rubén Plaza por Caisse D´Epárgne. El alicantino tiene demasiada calidad para abandonar el ciclismo con 27 años. Plaza regresa a su cada, de donde salió en busca de oportunidades hacia Comunitat Valenciana. Su gran reto estará en la Vuelta a España, en donde incluso podría ser el líder del equipo.

martes, 3 de abril de 2007

Los nueves de Caisse D´Epárgne

Estamos en la gran semana flamenca. La Panne y Tour de Flandes copan gran parte de la actualidad ciclista mundial. No en vano, la historia de estas pruebas supera ampliamente la de la mayoría de carreras que se celebran a lo largo de todo el año. No sólo eso, para los flamencos el Tour de Flandes es casi una religión. Como muestra un botón: atentos a las fotos de la Plaza Central de Brujas minutos antes del comienzo de la carrera. Los ciclistas que acuden a la Fuente de las Brujas por primera vez coinciden en que es algo único. Se sienten como super estrellas, como grandes actores en Hollywood, futbolistas en el Santiago Bernabéu o tenistas en el All England Club. Los aficionados les reconocen, a todos, y les animan a dar un gran espectáculo a lo largo de los 260 kilómetros de los que suele constar la prueba.

Sin embargo, hay equipos que continúan sin dar importancia a Flandes. No es una crítica, es un dato hasta cierto punto comprensible. Del mismo modo que Quick Step es incapaz de encontrar un hombre - Tour, otros, como Caisse D´Epárgne en este caso, se las ven y se las desean para contar con corredores capaces de brillar en la semana flamenca. Por muchos ciclistas que compongan una plantilla, es casi imposible disponer de corredores capaces de brillar en todos los terrenos. Siempre habrá un deficit de algo en una formación ciclista. Por eso, algunos ya comienzan a centrarse en lo que realmente les importa.

Unzué y Echávarri ya tienen preparadas sus formaciones para Giro y Tour. Ambos equipos parecen prácticamente cerrados a falta de algo más de un mes para el comienzo del Giro, primera de las tres grandes.

GIRO DE ITALIA:
Pablo Lastras
Alexei Markov
Aitor Pérez
Eric Berthou
Vladimir Efimkin
Joan Horrach
Marco Fertonani
Alberto Losada
Sebastien Portal
David Arroyo

De entre estos diez saldrá el equipo definitivo para la corsa rosa. Si de aquí al comienzo en Sicilia no median lesiones, lo más lógico es que sea Sebastien Portal quien finalmente quede fuera del equipo. No es una mala selección para la carrera italiana. El líder será el toledano David Arroyo, un honor que se ha ganado a pulso tras sus buenas actuaciones en favor de sus compañeros en el pasado Tour. Será la primera prueba de fuego para un hombre que ya ha destacado en una carrera de menor nivel pero también de bastantes días como la Vuelta a Portugal. A su lado, un bloque en el que Horrach y Lastras buscarán repetir sus triunfos de etapa en esta misma prueba. El de Horrach el año pasado, tras una etapa muy accidentada en donde Mori y Sella tenían la victoria en la mano. El de Lastras hace un par de temporadas en un día de perros con final en Eslovenia. Alberto Losada tendrá la oportunidad de debutar en una grande, Alexei Markov será el encargado de filtrarse en los sprints y Vladimir Efimkin y Aitor Pérez partirán como posibles tapados, capaces de brillar en alguna etapa de media montaña y echar una mano a Arroyo si fuera necesario.

TOUR DE FRANCIA:
Óscar Pereiro
Vladimir Karpets
David Arroyo
Xabier Zandio
Chente García
Nicolas Portal
Florent Brard
Alejandro Valverde

Una plaza entre:

José Iván Gutiérrez
Fran Pérez
Luis León Sánchez

Prácticamente el mismo equipo que el año pasado. Tan sólo varía la inclusión de uno de los tres corredores que se juegan una plaza en el puesto del añorado Isaac Gálvez. Pereiro y Valverde compartirán la jefatura de filas, algo que no es nuevo en el equipo, ya que hace dos temporadas ocurrió lo mismo entre Mancebo y Valverde. ¿Problemas? Lo dudo. Nos encontramos antes dos corredores muy diferentes y complementarios entre sí. La fuerte de Pereiro está en su valentía y en su capacidad de saltar hasta en los avituallamientos, mientras que Valverde es un corredor que necesita del mimo de un equipo que le lleve en volandas hasta el pie del último puerto del día. Karpets será la tercera carta, aunque después de sus últimas actuaciones da la impresión de que el Tour le queda grande. Veremos si sus directores son capaces de centrar al ruso para que eche una mano cuando ésta sea necearia. Chente y Zandio son los dos gregarios de más quilates en el equipo. Chente es el capitán de la nave, mientras que Zandio lleva un par de Tours con una actuación sobresaliente. El año pasado apoyó a Pereiro más de lo esperado y hace dos apunto estuvo de hacerse con una etapa. Arroyo será otra pieza clave para sus líderes, a pesar de que es el único que repite tras el Giro. El nueve lo completan los dos franceses; Portal y Brard. Sin duda, un alto precio el que tienen que pagar los directores, ya que, si bien Brard si que puede ayudar en carrera, Portal es un corredor de calidad pero que difícilmente será útil para Caisse. Lo suyo son las fugas y dar presencia en Roubaix pero no es un gregario para Pereiro y Valverde. Ya se demostró en el pasado Criterium que el murciano necesita de corredores que trabajen para él y en eso tanto Fran Pérez como Luis León Sánchez están capacitados más que de sobra. Los dos deberían ser de la partida en el Tour pero Unzué debe de cumplir con la nómina de franceses y eso les puede costar caro. Por cierto, el noveno lugar será, si no ocurre nada de aquí a julio, para Luis León Sánchez.

Para la Vuelta repetirán Pereiro, Karpets o Luis León y se incluirán hombres como Fran Pérez, José Iván Gutiérrez, Tino Zaballa, iría al Tour si le dejaran pisar Francia tranquilamente, David López, Lastras o Quim Rodríguez. Otro equipazo para septiembre.

domingo, 1 de abril de 2007

Mi deuda con Freire

Hace una semana Óscar Freire se hacia con su segunda Milán - San Remo. La acumulación de trabajo me impidió entonces hablar sobre la nueva hazaña del de Torrelavega. Alguno de los lectores del blog me pidió esa entrada y yo, al considerar que ya había pasado demasiado tiempo desde que Freire levantó los brazos en Vía Roma, la pospusé para cuando Óscar lograr un nuevo éxito, algo que no tardaría en llegar. Pues bien, ha pasado tan sólo una semana y el corredor de Rabobank vuelve a ser protagonista tras vencer por tercera vez en la Flecha Brabançona, semiclásica belga previa al Tour de Flandes.

El motivo de que Freire haya conseguido tripitir en esta prueba lo encontramos en su recorrido. A pesar de desarrollarse en terreno Flandrien, la Flecha Brabançona dista de otras pruebas vecinas como el propio Tour de Flandes o Harelbeke. Los muros de Brabante son bastante más suaves que Kwaremont, Kappelmuur o Bosberg, jueces de paz el próximo domingo. Con esto no quiero decir que la victoria de Freire tenga menos valor. Ni mucho menos. El cántabro ha combinado a la perfección las dos características que han hecho de él un corredor de talla mundial: su excepcional maestría a la hora de leer las carreras y su gran punta de velocidad. Siempre por ese orden.

Su equipo se ha volcado con él y ha servido en bandeja esta victoria, algo que no es nuevo. En las primeras temporadas de Óscar en Rabobank, eran muchas las voces que criticaban la labor de los naranjas en defensa de quien debiera ser su número uno. Sin embargo, a pesar de algunos fallos tácticos asumibles en cualquier formación, en los dos últimos años el trabajo de los holandeses en favor de Freire ha sido de notable alto. Échemos la vista atrás. La temporada pasada, en esta prueba, llegaban destacados a Alsemberg Juan Antonio Flecha, Óscar Freire, Nick Nuyens y Karsten Kroon. Flecha impidió que cualquiera de los saltos de los contrincantes con los que Rabobank contaba en la fuga tuvieran éxito y sirvió en bandeja el triunfo al cántabro. Esta temporada la resolución era más compleja si cabe para Freire. Nuyens y Kroon volvían a estar en el grupo de cabeza pero además también había que vigilar las ruedas de Kirchen, Leukemans y Gasparotto, ya dije tras A Través de Flandes que el italiano me transmitía unas sensaciones formidables. Por lo demás, en vez de con Flecha, Freire contaba con Michael Boogerd.

También habría que tener en cuenta que el trabajo de los Rabobank comenzó muchos kilómetros atras. El recuperado para la causa Koos Moerenhout y el aussie William Walker se encargaron de echar abajo una fuga peligrosa, que contaba con Luca Paolini, ya dentro del circuito final al que se dieron seis vueltas. Eso sí, para la galería queda la fuerza de Michael Boogerd enfrente del grupo de elegidos, dando caza en la última subida en Alsemberg el belga Bjorn Leukemans, quien pagó sus esfuerzos en este último repecho del día. En el sprint final, todos iban con la luz de la reserva encendida, incluido Freire, pero el de Rabobank se impuso sin problema alguno a Nick Nuyens y Kim Kirchen.

Falta una semana para Flandes y la gran incógnita está en saber si Freire podrá estar delante en una prueba con sesenta kilómetros más y, sobre todo, unos muros capaces por si solos de cambiar el día al más pintado. Flandes es otro mundo y en ese planeta Freire aún no ha demostrado poder luchar de tú a tú frente a los Boonen o Cancellara. Sin embargo, el cántabro es un fuori classe, un corredor capaz de lograr aquello que pocos creen posible. El sábado falló en el Kwaremont camino de Harelbeke pero en siete días podríamos ver la otra cara de la moneda, la misma que hoy en Flecha Brabançona. Los foros de ciclismo ya echan humo, las apuestas se centran en La Locomotora de Roubaix y Tom Maravilla pero casi todos, con corazón y cabeza a partes iguales, confìan en que Óscar Freire nos dé la victoria en terreno inhóspito para el ciclismo español. Por cierto, Ventoso no estará en La Panne, quizá la teoría de Sergio de no dejarse ver y buscar la sorpresa esté en la cabeza de Matxín.