El Mortirolo

miércoles, 4 de abril de 2007

El negociador

Lo de Luca Paolini es digno de ser incluido en el film de mediados de los noventa de Eddy Murphy. No sé como a Thomas Carter, director de esta película, no se le ocurrió contar con algún italiano en el papel de protagonista. Éstos son capaces de venderte arena en el desierto.

Ayer, en la primera etapa de los 3 Días de La Panne, los transalpinos volvieron a demostrar que en sentido táctico no les supera nadie. Ya pudiera más de uno aprender de ellos... También es verdad, que tanto Luca Paolini como Alessandro Ballan eran los más fuertes de la escapada del día, formada a unos 30 de meta, dentro ya del circuito por las afueras de Zoettegem. Leberg, Berendries, Eikenmolen y Stuivenberg son los cuatro muros en los que se jugó el desenlace de esta primera jornada.

Paolini se filtró en la fuga junto a un compañero de equipo, el bielorruso Alexandre Kuchynski. Por su parte, Ballan contaba con el hándicap de ser la rueda más vigilada por parte de sus compañeros. No en vano, ya consiguió vencer esta etapa hace dos temporadas. Entonces no era tan conocido como ahora. Cuando el pelotón desistió en perseguir a los fugados y sólo un grupo, del que tiraba un poseído Tomas Vaitkus, suponía una amenaza para los de delante, los dos italianos del grupo comenzaron con sus conversaciones. ¡Venga Sandro, ataca tú primero y yo te controlo por detras! Eso sí, si te cojo para mí la etapa, que la general me va al pairo

Entre el resto de fugados ya se lo olían, más bien se lo temían. Bert Roesems, dedito al aire incluído, volvió a demostrar que lo suyo es mover desarrollos a lo bestia y romper pelotones sin compasión. El belga fue el que más resistencia opuso cuando Ballan atacó a menos de diez a meta. Paolini se hizo el sueco, comenzó a pedir colaboración, miró atrás y, cuando el de Lampre ya había cogido suficiente ventaja, soltó un demarraje seco al que nadie pudo responder. Roesems ya iba tocado, Hulsmans no es experto en trabajar para sí mismo, Matveyev venía de otra fuga, Posthuma parecía con fuerzas pero no con las suficientes y Eichler bastante hacía con aguantar.

Así las cosas, Paolini dio caza a su compatriota y juntos comenzaron a dar relevos camino de Zoettegem. No hacía falta volver a hablar, estaba todo hablado kilómetros atrás. Ballan hizo el último kilómetro en cabeza y Luca decidió superar al Lampre a 50 metros de meta, los justos para apuntarse su primera victoria en esta temporada. En la general, Ballan se erige como máximo favorito con Roesems, Posthuma y Matveyev como rivales más peligrosos.

Ya saben que no es la primera vez que los diálogos de Paolini le valen un triunfo. El año pasado en Guadalajara ocurrió un tanto de lo mismo, aunque esa vez fuera en compañía de Paolo Bettini, a quien habría que devolverle el favor días después en el Mundial de Salzburgo. Paolini es un corredor bastante calidad, con un bronce mundialista y puestos de honor en San Remo o Zurich pero, sin duda, una vez más ha demostrado que su gran fuerte es su sentido táctico en carrera.

Lo vengo avisando pero conforme van pasando los días, más me reafirmo en la teoría. Liquigas la quiere armar en Flandes. Tienen un equipo de garantías y más de ocho corredores dispuestos a luchar en De Ronde. Con Pippo Pozzatto al frente y con una nómina de excelentes ciclistas como Gasparotto, Paolini, Kuschynski, Fischer, Quinziato o Willems.