El Mortirolo

lunes, 30 de abril de 2007

La Lieja del bostezo

En una de las Liejas más tácticas que se recuerdan, el italiano Danilo Di Luca consiguió el triunfo en la Doyenne, completando de este modo los tres títulos en la Semana de las Árdenas. La carrera resultó bastante aburrida para el aficionado. Todos los grandes se marcaban desde muchos kilómetros antes a San Nicolás, el lugar donde finalmente los primeros espada mostraron su verdadero nivel.

Mucho antes, se había formado la escapada del día, formada por Remy di Gregorio, Jan Kuyckx, Unai Etxebarría y Vasily Kyrienka. Los cuatro llegaron a contar con casi veinte minutos de diferencia respecto al pelotón pero en ningún momento llegaron a inquietar a ninguno de los capos de la prueba valona. Kuyckx fue el primero en ceder. El belga de Landbouwkrediet quedó descabalgado incluso antes de La Redoute, la subida donde solía comenzar a decidirse la prueba años atrás.

Y claro, digo solía porque después de lo de ayer cualquiera se atreve a afirmar que La Redoute es la subida decisiva que acostumbrábamos a contemplar años atrás. El bielorruso Kyrienka fue el siguiente en quedar descolgado. Por detrás, comenzaba el movimiento en un lugar mítico para los valones, ayer ultrajado por los grandes de hoy en día que pasaron de puntillas por el repecho que ha encumbrado a tantos campeones. Ayer, los encargados de dar lucimiento a esta subida fueron Stefan Schumacher, Carlos Barredo, Karsten Kroon, Vincenzo Nibali y Cedric Vasseur. Todos buenos ciclistas, alguno como Schumacher de primer nivel. Aún así, resulta sorprendente que los Bettini, Di Luca, Valverde, Boogerd, Ricco, Rebellin, Schleck, Cunego o Kessler no movieran el árbol mucho antes. Todos, absolutamente todos, decidieron usar el freno de mano y desconectarlo a dos kilómetros de meta. Lo preciso para jugársela en San Nicolás. Las carreras de ciclismo recuerdan cada vez más a las competiciones de velocidad en pista. Esperar hasta el final y que gane el más rápido o, si hay suerte, el más listo

Bettini fue el primero en intentarlo en las calles de Ans. Valverde, el más fuerte en el día de ayer, saltó a su rueda pero, aprovechando el parón producido por el reagrupamiento, saltaban Franck Schleck y Danilo Di Luca. Por detrás, se quedaron todos mirando al murciano, otra vez. Claro, él podía ser el ciclista con mejores piernas en el día de ayer pero no podía responder a todos los ataques. David López intentó recortar distancias, aunque sin éxito. Por delante, el luxemburgués Frank Schleck se desgastaba en favor de su líder Danilo Di Luca - no, que no estoy loco- y, justo cuando la diferencia parecía insalvable, saltaba Valverde por detrás. En 500 metros dio caza al de CSC y recortó la distancia respecto al de Spoltore hasta los tres segundos. Pero amigo, esto no es una prueba por etapas y da igual llegar a tres segundos que a tres horas.

El de Caisse D´Epárgne volvía a fallar tácticamente. El murciano debió atacar tras dar caza a Bettini, sino observen la repetición los que tengáis la carrera en el pc o en cd. Antes del ataque de Schleck Valverde tenía unos pocos metros de distancia respecto al grupo, los justos para irse por delante y que el resto de favoritos se quedaran mirando entre sí, buscando uno que les llevara hasta la rueda del Bala. También podrían haber saltado a por él... pero ésa era la opción de Valverde ayer y no esperar a que le llevaran en el trenecito. Se nos ha ido la temporada de Clásicas y el resumen no es muy alentador para el amante del espectáculo. San Remo, Flandes, Roubaix, Flecha Valona y Lieja han estado marcadas por el conservadurismo. Sólo queda esperar que esto cambie en 2008.