El Mortirolo

viernes, 13 de abril de 2007

La segunda del Bisonte Juanjo Cobo

Estaba claro que Matxín tenía preparada una gran ofensiva para la penúltima etapa de la Vuelta al País Vasco. Sus corredores son los más fuertes de la carrera pero una fuga camino de Vitoria parecía que inclinaba la balanza en favor de Ángel Vicioso, que fue el más valiente en un día en que el técnico de Saunier Duval cometió un error táctico al dejar al aragonés en el grupo de cabeza.

Sin embargo, País Vasco da margen de maniobra. Los contínuos repechos que deben afrontar los corredores son capaces de desgastar al mejor equipo y al final son los líderes los que han de salir en defensa de sus intereses. En la llegada a Lekunberri, Vicioso fue capaz de responder al envite de los amarillos y conservar una renta de dos minutos respecto al tridente formado por Juanjo Cobo, José Ángel Gómez Marchante y Koldo Gil. Sin embargo, aún restaba lo más duro. La penúltima etapa, la de hoy, transcurría por parajes tan conocidos en Pais Vasco como Jaizkibel y Erlaitz.

Como en Teledeporte no podían ofrecer imágenes, más que el tortazo de Egoi Martínez y las verdes praderas de Guipuzcoa, me he conectado a la radio y he tenido el placer de escuchar al maestro Tito Irazusta. La verdad es que no conozco el terreno euskaldún, ya que sólo he pasado una vez en tren y, además, de noche, así que mis pequeños conocimientos de la zona se basan a las retransmisiones en años anteriores de esta misma prueba o de la Clásica de San Sebastían, donde cada año se pasa Jaizkibel. Por eso, me ha sorprendido que Tito comentara que la dureza de Erlaitz era aún mayor a la de su antecesor en carrera. Yo si Irazusta lo dice me lo creo pero hoy me he quedado sin comprobarlo, ya que la niebla ha impedido al piloto del helicóptero adentrarse en esa zona.

Lo cierto, es que Saunier la ha liado desde bien lejos. Juanjo Cobo, el Bisonte de la Pusa, se ha filtrado en la fuga del día, acompañado por un paquete de corredores que nada tenían que hacer ante el gran momento de forma por el que pasa el cántabro. El de Saunier ha ido descolgando uno a uno a todos los ocupantes del vagón de cabeza, hasta que sólo han resistido a su rueda dos conocedores de la zona: Mikel Astarloza y Aitor Pérez Arrieta. En el descenso de uno de los puertos, se ha unido Samuel Sánchez al trío, demostrando que pocos se lanzan como el asturiano cuando de descender se trata. En Jaizkibel se han descolgado Astarloza y Pérez, mientras que por detrás eran los Caisse D´Epárgne los que más ritmo daban a la prueba. El aragonés Ángel Vicioso sólo disponía de Óscar Sevilla, que venía de la escapada y ya estaba para pocos trotes.

Cobo y Samu seguían en cabeza. La bajada de Jaizkibel ha sido tranquila, o al menos eso comentaban en la radio. Ya en Erlaitz, el Bisonte ha comenzado a liarla parda. El cántabro, que ha comentado en meta que había pactado con Samu llegar juntos a Oyarzun, ha visto que el ovetense no mantenía su ritmo y ha decidido poner tierra de por medio. De ahí a meta no le ha visto ningún otro ciclista. Etapa y liderato, aunque sea por sólo un segundo. Llegó a País Vasco sin estrenar palmarés profesional y, por el momento, ya lleva dos etapas. Por detrás, las otras dos puntas de lanza de Matxín, Koldo y Marchante, se han marchado en Erlaitz. Justo cuando estaban a punto de dar caza a Samu se han ido al suelo en una curva en la que había un poco de agua. Los dos han arrancado pero a Marchante, un tipo de temperamento donde los haya, le ha dolido demasiado, sobre todo en lo moral, la caída y se ha dejado llevar hasta meta, purgando sus dolores, tanto el físico como el mental.

Mañana, en los alrededores de Oyarzun, se jugaran la carrera el Bisonte y Vicioso. Dos tipos distintos pero con un mismo objetivo; conseguir la general de la Vuelta al Pais Vasco. El favorito es el de Matxín pero cuidado que hoy Vicioso ha aguantado como un jabato y viene de hacer una buena crono en Murcia. Atentos a la etapa de hoy, que se han bajado 60. Hasta Patxi Vila y Triki Beltrán se han quejado de la dureza.