El Mortirolo

viernes, 27 de abril de 2007

More Turbulent Waters

Los acontecimientos en la que podríamos denominar Operación Puerto 2 "El regreso" se continúan sucediendo de un modo atropellado. Las noticias que llegan eran difíciles de prever hace sólo un par de meses. Sinceramente, llegué a pensar que esta mala pesadilla era cosa del pasado y que el ciclismo había superado, por fin, el penúltimo de los baches que separan a este deporte del aficionado. Pero lo que más me está soprendiendo es el trato que el asunto está teniendo en la prensa española. Es decir, ninguno. Parece que nadie quiere arriesgarse a sacar a la palestra un tema tan espinoso que, además, puede afectar a muchos de los primeras espadas de los conjuntos españoles. Sin embargo, aunque en España nos empeñemos en darle la espalda, la Operación Puerto está virando como un boomerang y pronto podría volverse en contra de muchos. En Italia, Bélgica, Holanda, Alemania o Francia ya lo saben. Nosotros no. Nos hemos limitado a contar la suspensión de Basso pero ningún medio se atreve a contar lo que muchos temen ya en estos momentos.

La verdad es que está la cosa muy fea, que diría más de uno. Antes de la Lieja Bastogne Lieja de este domingo, habrá una reunión entre UCI, organizadores y equipos donde se pondrán las cartas sobre la mesa y se hablará claro de lo que se persigue en esta nueva oleada antidopaje. A muchos les ha tocado las narices que sólo unos pocos paguen por los pecados de tantos y la bondad mostrada por la Guardia Civil a la hora de elucubrar asociaciones no parece ser la seguida desde el extranjero, ni con Ullrich ni con Basso.

El CONI está dispuesto a remover cielo y tierra con tal de encontrar los nombres de todos los culpables y, en ese afán de levantar el subsuelo de Eufemiano, podrían caer más nombres de los esperados. Sin embargo la complejidad del universo Puerto es tal, que ni los más expertos en la materia son capaces de acertar hasta donde llega esta trama. Por un lado están los 49 nombres ya conocidos, por otro los nombres de corredores que no han sido culpados oficialmente pero que todos conocen y, por último, corredores que aún no han sido nombrados y que podrían salir a la luz con esta nueva investigación. El ejemplo de este último grupo es Luca Paolini. El Liquigas no había sido relacionado hasta el momento con todo el escándalo pero, ahora, el CONI ha solicitado sus muestras de ADN para compararlas con la sangre de las bolsas de Madrid. Basso, Scarponi y Caruso, los otros tres corredores italianos envueltos, ya habían sido relacionados hace tiempo.

No está siendo este final de abril el mejor mes para ser ciclista profesional. El ambiente en los equipos tiene que ser aterrador. Más de uno estará rezando para que no caiga la piedra sobre su tejado, ya que en estos momentos cualquiera podría ser relacionado con el dopaje. Si en Italia deciden abrir nuevas vías, como muy bien me habéis apuntado en comentarios, este año igual tiene que salir el Giro con aficionados. Y la última es que una comisión "Don Limpio" visitará Madrid para convencer a los políticos españoles y al juez instructor para que reabra de nuevo el caso.