El Mortirolo

miércoles, 25 de abril de 2007

Rebellin se vuelve a coronar en las Árdenas

Hoy he disfrutado siguiendo la Flecha Valona que ha realizado Alejandro Valverde. El murciano no ha ganado pero al menos ha dado muestras de que, cuando se lo propone, él mismo puede abanderar el ciclismo ofensivo que tanto reivindicamos en este tipo de Clásicas. Es curioso que Davide Rebellin se haya llevado la prueba utilizando la táctica que tan mal resultado dio a Valverde el pasado domingo en la Amstel Gold Race. Sin embargo, en cierta manera es lógico. En las estrategias de carrera tan importante es el despliegue de éstas, como el desconocimiento, o falta de atención, que tu rival tiene ante ellas. En las postrimerías de Amstel todos conocían a la perfección los movimientos de Valverde. Cada uno de sus rivales sabían su punto débil y, por tanto, como neutralizar el peligro del Bala.

En esta ocasión, Rebellin ha ganado a lo Valverde. Esperando su momento, confiando en tener la suerte de que le llevaran hasta las faldas del Muro protegido dentro del pelotón. Il Piadoso es un seguro en este tipo de pruebas, no en vano ya venció en Huy en 2004, año del triplete mágico en las Árdenas con victorias en el Cauberg y Lieja además de Flecha Valona. Sin embargo, a pesar de todo esto, a pesar de mostrar en esta temporada que no le pesan sus 36 años – segundo en Paris – Niza-, a pesar de su gran final de Amstel Gold Race, a pesar de su maillot de líder del Pro Tour... hoy no era la rueda más vigilada. Davide ha soltado a todos en Huy y ha logrado holgadamente una importante victoria para él y su equipo.

¿Podría haber aguantado Valverde su rueda si no se hubiera cascado tanto en los kilómetros previos? Me da igual, para qué engañarnos. Alejandro ha hecho lo que tenía que hacer y, aunque sea un topicazo, las carreras son así; unas veces se gana y otras se pierde. Al menos queda la impronta dejada ante los mejores clasicómanos del mundo. Es más, gracias a lo de hoy, es probable que Valverde puede volver poner en práctica su sistema amarrategi, ya que ahora sus contrincantes saben que el Caisse D´Epárgne es capaz de mucho más, no sólo de esperar a que lo lleven a la victoria. La estrategia llevada a cabo entre Alejandro y Quim ha sido de pizarra. Los corredores han seguido al dedillo lo establecido esta mañana en Charleroi antes de partir. No estaría mal que el domingo en Lieja repitieran la jugada, no la misma pero sí similar.

Danilo Di Luca y Kim Kirchen también merecen un reconocimiento, ya que han estado muy activos durante los últimos kilómetros. El italiano ha preferido salir al ataque, incluso cuando el final de Huy le va a las mil maravillas. Las relativas sorpresas han sido Robert Gesink y John Gadret. El joven holandés se ha clasificado séptimo y el francés octavo. Gadret fue una de las revelaciones en montaña del pasado Giro, hasta que se cayó y se partió la clavícula. El ciclocrossman tendrá una nueva ocasión de brillar en Italia en la próxima corsa rosa.

Y doblete de Gerolsteiner en Las Árdenas, después de que Schumacher venciera en Amstel. ¿Le tocará el domingo el turno a Wegmann? Improbable pero bastante está consiguiendo un equipo con muy buenos líderes pero con unos gregarios que dejan mucho que desear.