El Mortirolo

martes, 24 de abril de 2007

Turbulent waters

Lo que es el ciclismo. La UCI se ha pasado varios meses amenazando a los corredores implicados en la Operación Puerto, obteniendo siempre como respuesta la mayor pasividad posible en el seno de equipos, corredores y organizadores. Sin embargo, en cuanto ASO ha abierto la boca, declarando que no permitiría la presencia de Eufes en sus carreras -al menos hasta que se esclareciera todo el asunto- las consecuencias no se han hecho esperar. Con esto queda claro lo que todo el mundo ya sabe: en este deporte quien manda es el Tour, no la UCI.

Hasta ahora, sólo la Federación Alemana de Ciclismo había decidido actuar en torno al Caso Puerto pero, vaya usted a saber por qué, el CONI - Comité Olímpico Italiano- ha decidido tomar cartas en el asunto. Marca se hacía eco de la noticia en su versión imprenta y el semanario Interviú anunciaba que la fiscalía de Bérgamo se está movilizando para conseguir los permisos necesarios para viajar a España y recoger muestras de sangre de las bolsas incautadas con el objetivo de compararlas con el ADN de Ivan Basso - se supone que también con el de Giampaolo Caruso-.

Las reacciones no se han hecho esperar. Aún cuando nada es oficial, Discovery Channel ha decidido apartar de su disciplina a Ivan Basso, su fichaje estrella que aterrizó en Texas a bombo y platillo. Bruyneel y la cúpula directiva del conjunto americano han actuado de manera rápida e, incluso, ya está confirmado que Basso no partirá mañana en la Flecha Valona ni tampoco el próximo domingo en Lieja. No se sabe cuando volverá a competir, ni siquiera si volverá a hacerlo. De momento, anuncian que es una decisión tomada consensuadamente entre el propio corredor y Bruyneel pero no habría que olvidar que Flecha Valona y Lieja son pruebas organizadas por ASO, la misma empresa que rechaza a los Puertos en el Tour. ¿Tienden la mano a Prudhomme desde DSC?

La decisión puede calificarse de muchas formas pero nunca de esperada, al menos para este humilde blogger. Cuando Basso firmó por los americanos todo hacía indicar que la cúpula del equipo protegería a su corredor estrella e iría de su mano hasta el Tour de Francia. Estaba claro que habría muchas piedras en el camino y que contar con Basso significaría tener que enfrentarse a la UCI, a algunos organizadores e, incluso, a varios equipos. Por eso, sorprende que a la primera dificultad seria surgida, Bruyneel haya decidido desentenderse y dejar a Basso en el cuarto oscuro, esperando a que todo se aclare. Si el italiano es finalmente absuelto volverá a la disciplina del equipo pero mientras no se aclare todo, algo que puede llevar meses, parece que en Discovery actuarán de Pilatos y se lavarán las manos si el corredor es acusado o encontrado culpable. Ya se sabe, a ASO hay que tenerles contentos. Y la presunción de inocencia otra vez al carajo. Está claro que todo este asunto no acaba hasta que Basso no ceda el ADN, pero ¿por qué no puede el italiano estar corriendo mientras tanto? ¿Y si después es encontrado inocente? Lo de siempre.