El Mortirolo

martes, 8 de mayo de 2007

Rodrigo de Asturias

El repentino arrepentimiento de Iván Basso provocó que ayer no pudiera hablar largo y tendido de la Vuelta a Asturias, una ronda que en esta edición nos ha deparado una de las mejores carreras de una semana de lo que llevamos de temporada. La lucha entre Saunier Duval y Relax GAM ha marcado el desarrollo de la prueba, con ataques continuos de los pupilos de Jesús Suárez Cueva. Julián Sánchez Pimienta, Ángel Vicioso, Francisco Mancebo, Santi Pérez y Óscar Sevilla se han dejado ver en una carrera marcada como importante en el calendario de los de rojo. Sin embargo, todos ellos no han podido con un Koldo Gil que, a pesar de la endeblez de su equipo en las dos últimas jornadas, ha sido capaz de retener el maillot de líder con una táctica más que loable: atacar antes de que lo hicieran sus rivales. El navarro ha sido el más fuerte en montaña pero su inferioridad numérica en el terreno duro podría haberle costado un disgusto de no ser por el buen análisis táctico realizado por el discípulo de Matxín.

Enmedio de la guerra por la general ha aparecido el conjunto Fuerteventura, dirigido por el navarro Óscar Guerrero. Este equipo de nuevo cuño ha conseguido estrenar su palmarés en la ronda asturiana y, además, con doble victoria. Los canarios ya venían realizando una muy buena temporada con varios puestos de honor a cargo de David Bernabéu y Manuel Lloret. Aún así, se les resistía la victoria, una victoria que ha llegado en Asturias. La imagen del equipo ha sido bastante reseñable ya que, además de las dos victorias de Rodrigo García, hana conseguido dejar una impronta de conjunto batallador con un David Bernabéu muy activo en montaña y continuos movimientos a cargo de David Muñoz y Mikel Artetxe.


Sin embargo, ha sido el extremeño Rodrigo García quien ha conseguido dar los dos primeros triunfos a su equipo. El primero en Gijón, tras una fuga bien culminada por "Rodri", el segundo en las calles de Oviedo en un sprint con todos los capos de la general. Después de estos dos triunfos convendría presentar un poco a este corredor. Rodrigo García afronta su tercera campaña en el campo profesional, la primera en Fuerteventuras después de dos años en el seno del conjunto Kaiku. Por tanto, en sus tres temporadas en la máxima categoría ha contado con los consejos de Óscar Guerrero como director de equipo. No es pues casualidad que el técnico decidiera su contratación tras firmar con los canarios. Tampoco es casualidad que Vicente Belda sea asesor de este equipo, ya que Rodrigo estuvo a punto de firmar con Kelme para dar el salto a profesionales. Así pues, los dos máximos responsables del área técnica de Fuerteventura ya conocían más que de sobra las condiciones de este corredor extremeño.

Los comienzos de Rodri en las categorías inferiores no fueron para nada sencillos. No estamos ante el corredor que destaca desde cadetes y arrasa en todas las categorías antes de dar el salto a profesionales. Ser extremeño fue un hándicap para un corredor que tuvo que salir de su tierra para poder competir en pruebas de mayor nivel de las que podían ofrecerle los conjuntos locales. Las cosas no le fueron nada bien con los cántabros del Mavi pero en 2003 llegaría la transformación de este corredor. Rodrigo fichó por el Fiat Calfisha granadino y fue en este equipo en donde los resultados comenzaron a acompañar. Tanto, que Miguel Moreno se puso en contacto con su director, Alfonso Rodríguez, para comunicarle que contaba con Rodri de cara a la temporada 2004. García iba a convertirse en un torerillo más. Parecía que su salto a Paternina sería inminente pero nada más lejos de la realidad. Moreno comenzó a esgrimir distintas razones para no pasar al ciclista. La normativa de que los corredores menores de 25 debían firmar, al menos, por dos años, echó atrás al director de Paternina y dio al traste con las esperanzas de un Rodrigo que, en ese 2004, consiguió alzarse con la Copa de España para corredores aficionados, una challenge que han vencido otros ciclistas como Francisco Gutiérrez o Alejandro Valverde. El extremeño levantó los brazos en el Memorial Inguanzo y en la Berga Sant Boi, dos de las carreras con más prestigio del calendario amateur español.

Estas victorias le abrieron de par en par las puertas del profesionalismo. Fue entonces cuando llegaron los contactos con un Vicente Belda que llegó a ofrecerle cuatro años de contrato pero también apareció el interés de Kaiku que, al contrario que Kelme, llegó con un contrato sobre la mesa. El ciclista cacereño no quería que le volviera ocurrir lo mismo que hace un año con Paternina así que se acogió a la seguridad de la oferta de Kaiku. Sus dos temporadas con la formación lechera fueron muy positivas. El de Miajadas se aclimató muy bien al campo profesional y, ya en su primera campaña, fue capaz de finalizar sexto en la Vuelta a la Rioja y decimocuarto en Castilla y León, plazas destacadas para un amateur. Él mismo se define como escalador, capaz de lograr buenos puestos en generales, pero no se olvida de su punta de velocidad en grupos pequeños. El año pasado fue capaz de mejorar sus resultados con un segundo puesto en Andalucía y un décimo en la dura Bicicleta Vasca. Tras la desaparición de Kaiku contó con varias ofertas, una de Andalucía - Cajasur, pero finalmente se decidió por continuar al lado de Guerrero. Los resultados ya han llegado para un ciclista que seguirá dando mucho que hablar.