El Mortirolo

viernes, 18 de mayo de 2007

Deja vú

A veces el ciclismo deja de ser un deporte imprevisible y nos convencemos de que todo aquello que presenciamos ya lo hemos vivido con anterioridad. Es lo que en términos científicos se conoce como el "deja vú". Un estado mental en el que la realidad del presente se liga de modo inevitable con el pasado. Centrándonos en el ciclismo, que es lo que importa en esta web, se podría decir que en las dos últimas etapas del Giro hemos vivido un claro ejemplo de "deja vú".

Tras el periplo sardo la carrera regresó a la península con la primera llegada en alto. No se trataba de una ascensión "molto impegnativa" más bien podríamos decir que era un final más propio de una clásica tipo Lieja - Bastogne - Lieja que de un puerto del Giro de Italia. Las rampas de Montevergine di Mercogliano se adaptan a corredores capaces de pasar la montaña con los mejores pero con una potencia impropia del escalador puro, excepto en casos contados como el de Damiano Cunego. Así, corredores como Gilberto Simoni se encontraban con una subida trampa, en la que las condiciones de escalador eran menos importanes que la potencia de cada uno. El vencedor en esta ocasión fue Danilo Di Luca, que repetía victoria en Montevergine seis años después de su primer triunfo. No es casualidad que el corredor de Liquigas sea el vencedor de esta etapa. El diseño de la misma es un ejemplo de jornada propicia para el Killer de Spoltore. Tras él Cunego y Ricco, dos escaladores explosivos, con una punta de velocidad más que acreditada. No en vano, el propio Cunego fue el último en alzar los brazos en Montevergine. Fue en 2004, cuando el veronés logró su primer Giro. Aquel día, la escuadra Saeco no vestía de rojo, sino que lo hacía con el traje de presidiario blanco y negro solicitando la legalización de su Cannondale.

En la etapa de ayer el vencedor fue el alemán Robert Forster, que consigue de este modo su segundo triunfo en el Giro de Italia tras alzar los brazos en Milán el año pasado. No está nada mal para un corredor que no tiene mucho nombre en el circuito ciclista pero que ya acumula tres victorias en grandes si contamos su triunfo de la Vuelta del año pasado. Con esta victoria, Gerolsteiner ya ha justificado su presencia en Italia, algo que no es fácil de decir cuando sólo se ha cumplido una semana de carrera. Tras Forster cruzaron la meta Thor Hushovd, en uno de sus mejores resultados de este 2007, y Ale - Jet, quien tras el post de hace unos días en el que comentaba que no terminaba de conseguir su mejor nivel logró la victoria en la tercera etapa de un modo emotivo.

En la jornada de hoy se asciende el Terminillo, un puerto con rampas más duras que Montevergine. No es final de etapa pero a buen seguro que consigue romper la carrera. Cuidado con los Tinkoff hoy que están que lo rompen. En lo que llevamos de Giro dos escapadas de Pavel Brutt y otras dos de Mikhail Ignatiev, las dos promesas del conjunto italiano. Mi apuesta para hoy va a ser su compañero el pucelano Ricardo Serrano. En la general cuidado con las prestaciones de alguno de los favoritos, ya que quizá alguno pueda perder hoy todas sus opciones cara al podio de Milán.